España pide «equilibrio» entre proteger la industria europea y mantener lazos con China
Bruselas, 28 may (EFE).- España quiere que la Ley de Aceleración Industrial europea, que exigirá producción local en ciertos sectores y pondrá condiciones a los grandes inversores extranjeros, garantice un «equilibrio» entre la protección de ciertas industrias y el mantenimiento de las alianzas comerciales, también con China, gran competidor de la UE.
«Hay que conseguir que la ley sea útil y, por tanto, hay que determinar una UE que sea quizás un poco más restringida, pero, por otro lado, tenemos también unos acuerdos comerciales que nos ha costado mucho tener con socios de diferentes partes del mundo. Por tanto, tampoco sería bueno que esto generara una guerra comercial», dijo el secretario de Estado de Industria, Jordi García, a su llegada a un consejo de ministros comunitarios del ramo.
García subrayó que los criterios de preferencia europea que ha planteado la Comisión Europea en su propuesta son la cuestión «más sensible» de la misma y consideró que habrá que establecer un acuerdo con el que todos los Estados estén cómodos, de modo que sea «sólido» aunque se tarde más en conseguirlo.
La propuesta de Bruselas que debatirán este jueves los ministros sin perspectiva de lograr aún un acuerdo tiene como pilar central la introducción de requisitos mínimos de fabricación ‘Made in Europe’ a la hora de adjudicar licitaciones, subastas y ayudas públicas al vehículo eléctrico, tecnologías limpias, acero, aluminio y cemento.
Además, plantea obligar a grandes inversores de terceros países a operar en la UE a través de empresas conjuntas lideradas por firmas europeas y a contratar mano de obra local, una medida que afectaría sobre todo a las compañías chinas.
Preguntado por la relación con China, el secretario de Estado español destacó que las alianzas que España ha tejido con Pekín son de «ganancia mutua», pero reconoció que en algunos sectores «o hay una restricción formal o puede haber riesgo» de que se acabe provocando la «desaparición de algún sector industrial, como ya ha pasado».
«Por lo tanto, es un equilibrio entre una restricción formal y toda la alianza de ganancia mutua con el nuevo poder económico que es China», aseguró.
García subrayó que la propuesta europea «va en línea «con lo que hace desde años España, que da la «bienvenida a la inversión china», pero de manera que esta utilice la cadena de valor local, cree empleo local, haya transferencia tecnológica y se cumplan estándares europeos en materia laboral, social, ambiental y de gobernanza.
«Nosotros no estamos en contra de la ola de crecimiento de China, pero queremos que lo haga aquí, que genere capacidades productivas, que nos traiga tecnología nueva que no conocemos, que genere empleo, que genere financiación donde no la hay», dijo el secretario de Estado.
En este sentido, destacó que los tres primeros proyectos que se han desarrollado con empresas chinas dentro del Plan Auto 2030 muestran que hay «compromiso» con los socios locales y ganancias mutuas, al tiempo que están proporcionando «aprendizajes» para futuros proyectos. EFE
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