España y Portugal exploran su historia de abolición de la pena de muerte para no olvidar
Lisboa, 17 mar (EFE).- España y Portugal exploran su historia de abolición de la pena de muerte en un proyecto conjunto inaugurado este martes en Lisboa con una serie de exposiciones paralelas en los dos países para recordar unos derechos conquistados, que en este momento «no resulta impensable» que se puedan quitar.
La primera de las muestras, todas ellas iguales con la única diferencia que cambia el idioma de las leyendas, fue inaugurada este martes en el Archivo Nacional Torre do Tombo en la capital lusa, mientras que la segunda abrirá mañana en la Universidad de Coimbra y la tercera el 13 de abril en el Archivo de Aragón en Barcelona.
En ellas el visitante se va a encontrar textos, fotografías y grabados que ilustran la trayectoria de la pena de muerte y su abolición en la península ibérica.
Una de las comisarias de la exposición, la profesora Maria João Vaz, investigadora del CIES-Isct – Centro de Investigación y Estudios de Sociología de Portugal, explicó a EFE que a día de hoy la pena de muerte se ve como «un atentado contra los derechos humanos».
«Tiene sentido que veamos cómo a lo largo de la historia se establecieron determinadas prerrogativas sobre los derechos y deberes de los ciudadanos hasta llegar al panorama actual en que la vida es un valor inalienable», reflexionó.
«Creo que no habría que repetir que esos derechos se ganaron tras un largo camino y muchas luchas -siguió-, siempre deberíamos tenerlo presente».
No obstante, la experta señaló que en estos momentos «no es impensable» que se puedan arrebatar: «Creo que siempre deberíamos recordarlos», dijo.
En Portugal, la pena de muerte fue abolida para los delitos políticos en 1852 y para los crímenes civiles en 1867. Para todos los delitos, incluidos los militares, fue eliminada en 1911.
En España, se abolió tras el fin de la dictadura de Franco, con la Constitución española de 1978, pero no fue hasta 1995 que fue suprimida en la justicia castrense.
El director del Archivo de Aragón, Alberto Torra, indicó a EFE que la abolición en España fue más tarde que en el país vecino.
«Duró mucho la aplicación de la pena de muerte, de una manera bastante intensa hasta después de la Guerra Civil y después más esporádica, pero no desapareció hasta la Constitución, definitivamente desde el año 78, muy tardíamente, sobre todo en comparación con Portugal» remarcó Torres.
Por su parte, el jefe de división del Archivo de la Torre do Tombo, José Maria Furtado, detalló que Portugal fue uno de los países pioneros en Europa en abolir la pena de muerte debido a su propia historia y una serie de eventos que fueron dando forma a su sociedad desde el siglo XVIII hasta la abolición.
Furtado destacó que en el país ibérico hubo una influencia de las ideas de la ilustración, principalmente del filósofo italiano Cesare Beccaria (1738-1794), «que trajo una visión completamente diferente del acto de punir».
«Efectivamente, Portugal supo de alguna manera asumir e interiorizar estos conceptos y llevarlos a ley», subrayó.
La iniciativa está financiada por el Sello del Patrimonio Europeo, que es una distinción de la UE que reconoce sitios y bienes inmateriales con elevado valor simbólico en la historia, cultura y valores del continente, y se desarrolla en colaboración con Amnistía Internacional. EFE
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