Evacuados comienzan a volver a casa tras estabilización del mortífero incendio en el sur de España
Entre la conmoción y el alivio, los evacuados por el devastador incendio en el sur de España comenzaron a regresar a sus casas tras la estabilización del fuego, cuyo balance de fallecidos aumentó este domingo a 13 tras la muerte de una de las heridas que permanecía en el hospital.
«Da miedo, porque estás escuchando historias todo el tiempo: no solo sobre las casas, también sobre la gente, y te das cuenta de que eres muy afortunada de estar bien», contó a la AFP Lore Van Moll, una ciudadana belga de 33 años que estaba visitando a sus padres en la localidad de Alfaix cuando tuvieron que ser desalojados.
«Es un gran alivio», indicó de regreso a la casa familiar, a salvo de las llamas.
En esta zona de la provincia andaluza de Almería, a pocos kilómetros de la turística costa mediterránea, todavía pueden verse las carrocerías calcinadas de los coches alcanzados por este fuego frenético que llegó a avanzar 100 metros por minuto.
«Estamos muy tristes por la gente que ha perdido sus casas y por las personas y las familias que perdieron la vida. Es pura devastación, estamos totalmente devastados», describió James Shellingford, un británico de 60 años residente en Bédar, uno de los epicentros del desastre.
Tras arrasar 7.000 hectáreas, el viento favorable y la humedad del sábado permitieron a los bomberos comenzar a dominar las llamas del que es ya uno de los incendios más letales de la historia reciente de España.
«Las condiciones meteorológicas de la noche han sido sumamente positivas y (…) podemos dar esta buena noticia de la estabilización de este incendio tan cruento», anunció el presidente del gobierno regional andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, desplazado a la zona.
Las alrededor de 1.500 personas que estaban desalojadas podrán ir regresando así «de manera escalonada» a sus hogares, apuntó Moreno, que consideró que se trata del «principio del fin de ese terrorífico incendio que ha batido récord en cuanto a velocidad».
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, visitará el lugar el lunes.
– Avanza identificación –
Las llamas avanzaron con rapidez el jueves por esta zona de orografía escarpada, llena de barrancos y casas diseminadas, atrapando a las víctimas, en su mayoría extranjeros, cuando trataban de huir en coche o a pie.
Atraídos por el sol y la tranquilidad, numerosos extranjeros, muchos de ellos británicos, eligen esta zona del este de la sureña Andalucía para residir, tener casas de vacaciones o pasar unos días.
Las autoridades, que todavía no han detallado las identidades de los fallecidos, adelantaron desde los primeros días que entre las 12 víctimas informadas inicialmente había muchos extranjeros.
El balance de la tragedia aumentó este domingo con la muerte de una mujer británica de 93 años, que había ingresado en un hospital de Almería en la fatídica noche del jueves al viernes, elevando a 13 los fallecidos.
«La víctima presentaba quemaduras en el 20% de la superficie corporal y contaba con graves patologías previas», informó el gobierno regional en un comunicado emitido en la noche del domingo.
Este proceso de identificación del resto de víctimas se ha visto demorado ya que «la recogida de muestras de los familiares está siendo compleja, porque están viajando de otros países», según indicó previamente el Centro de Integración de Datos en un comunicado.
– «Verano complicado» –
La Guardia Civil realizó este domingo una nueva batida de comprobación en el terreno, en busca de posibles víctimas sin localizar, que por el momento se saldó sin novedades.
«Como lo esperado, no se ha localizado ninguna víctima más», indicó en la tarde Raúl Aguilera, portavoz del cuerpo, a la televisión pública española.
España es un país en primera línea del cambio climático, y experimentó en los últimos años olas de calor cada vez más frecuentes y prolongadas, con temperaturas que a menudo superan los 40 ºC, lo cual crea condiciones propicias para grandes incendios forestales.
«El cambio climático ha generado circunstancias cada vez más complejas (…). Nos queda un verano complicado», alertó Moreno Bonilla.
Los incendios arrasaron casi 400.000 hectáreas el año pasado en España, la cifra más alta registrada para el país por el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, con saldo de ocho personas fallecidas.
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