Exprimer ministro argelino pide renuncia del presidente Buteflika, cada vez más aislado
El presidente argelino Abdelaziz Buteflika, enfermo y cuestionado, perdió este miércoles más aliados, entre ellos el partido del ex primer ministro Ahmed Uyahia, que también abogó por su retirada del poder.
La suerte del mandatario, de 82 años y muy debilitado por un accidente cerebro vascular que sufrió hace seis años, parece cada vez más comprometida desde que el martes el jefe de Estado Mayor, general Ahmed Gaid Salah, pidió que abandonara el cargo.
A este terremoto político se sumó este miércoles el partido Reunión Nacional Democrática (RND), principal aliado del Frente de Liberación Nacional (FLN) de Buteflika, y en medio de protestas de los argelinos, que manifiestan casi a diario desde el 22 de febrero.
El RND «recomienda la renuncia del presidente de la República» con «el objetivo de facilitar el período de transición», indica un comunicado firmado por su secretario general, el ex primer ministro Ahmed Uyahia.
Luego fue el turno del patrón de la central sindical UGTA (Unión nacional de trabajadores argelinos), Abdelmadjid Sidi Said, que elogió el llamamiento del general Salah.
El martes el general Salah, nombrado por Buteflika en 2004, había propuesto que se inhabilite al presidente por «incapacidad» para ejercer el poder.
Salah, considerado un hombre fiel a Buteflika, propuso en su discurso aplicar el artículo 102 de la Constitución argelina, que organiza la vacante del poder en caso de renuncia del jefe de estado o de incapacidad para seguir cumpliendo con sus funciones en caso de enfermedad grave y duradera.
El general reafirmó este miércoles, en otro discurso ante una unidad militar, que las fuerzas armadas «sabrán, en su momento oportuno, privilegiar el interés de la patria sobre todos los demás intereses».
– «Homenaje» a Buteflika –
El RND declaró en su comunicado que recibía «favorablemente» la propuesta del jefe de estado mayor, que «busca sacar al país del bloqueo».
Buteflika no puede, desde su accidente cerebrovascular en 2013, expresarse oralmente y mostrarse en público con frecuencia.
El anuncio de que, a pesar de su estado de salud, se presentaba a la reelección por quinta vez consecutiva provocó una crisis política y manifestaciones casi diarias, que lo obligaron a renunciar a su candidatura.
Al mismo tiempo, Buteflika aplazó sin fecha la elección presidencial prevista para el 19 de abril.
Por ahora, nada obliga a Buteflika a renunciar, pero el poder argelino no tiene mucho tiempo para encontrar una solución a la crisis.
El artículo 102 atribuye al Consejo Constitucional, cuyo presidente, Tayeb Belaiz, de 70 años, es un hombre fiel a Buteflika, la responsabilidad de activar el procedimiento de vacancia del poder por razones de salud.
Las elecciones aplazadas deben en principio llevarse a cabo tras la reunión de una Conferencia Nacional encargada de reformar el país y redactar una nueve Constitución.
Esto implica que de hecho Buteflika seguirá al frente del país más allá del 28 de abril, fin constitucional de su mandato, por tiempo indeterminado.
Esa decisión, considerada inconstitucional por numerosos juristas, fue rechazada por los argelinos que cada viernes se manifiestan en todo el país.
– «Un levantamiento popular» –
El «RND está en la línea del estado mayor del ejército», de los «clanes del sistema que buscan salvarse del fin del mandato», estimó Mahrez Buich, profesor de filosofía política de la Universidad de Bejaia (a 180 km de Argel).
El «pueblo no quiere un simple cambio de clan», pide «una ruptura radical con el sistema» en el poder, agregó.
En las calles del centro de Argel, donde cada viernes se organizan manifestaciones gigantescas que piden la salida de Buteflika, de sus allegados y del «sistema», los argelinos se muestran entre prudentes y desconfiados.
El esfuerzo por sacar a Buteflika es un «regalo envenenado» porque con «esa decisión (el artículo 102) el sistema conserva» el poder, sostuvo Ahcene Zenati, economista de 45 años.
«Se trata de un levantamiento popular. Las manifestaciones pacíficas van a continuar hasta la salida del todo el gobierno», afirmó Hassan, un jubilado que ha participado en todas las protestas desde el 22 de febrero.