Hungría prolonga por seis meses más el ‘Estado de crisis’ por la inmigración masiva
Budapest, 6 mar (EFE).- El Gobierno ultranacionalista de Hungría prolongó desde este viernes por otros seis meses el ‘Estado de crisis’ decretado por primera vez en 2016 por la inmigración ilegal masiva.
El decreto publicado en la Gaceta Oficial anoche alude a que, según información de la policía nacional y de las autoridades de asilo, actualmente se dan las condiciones para prolongar este Estado de crisis.
Así, las elecciones legislativas previstas para el 12 de abril se celebrarán bajo el Estado de crisis que el Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán viene prolongando cada seis meses desde hace una década.
Eso sí, Hungría es desde hace años el país miembro de la Unión Europea (UE) que menos inmigrantes, prácticamente ninguno, deja entrar en su territorio.
El estado de crisis permite al Ejecutivo emitir decretos relacionados con la emergencia, sin debatirlos en el Parlamento y también, en casos concretos, suspender la aplicación de leyes.
La medida fue decretada por primera vez después de la crisis migratoria, cuando centenares de miles de refugiados cruzaron Hungría hacia países más ricos de la Unión Europea (UE).
Hungría ha introducido una serie de medidas físicas y legales para frenar la inmigración, entre otras, elevar vallas en las fronteras del sur del país.
El Gobierno de Orbán hizo casi imposible solicitar asilo en el país, autorizándolo sólo en sus legaciones diplomáticas de Belgrado y Kiev, capitales de países seguros limítrofes.
Según datos de la Policía húngara, en 2025 las autoridades impidieron la entrada a través de sus fronteras a unos 150 inmigrantes por semana, o sea, unos 7.200 por año.
El Tribunal de Justicia de la UE sentenció en diciembre de 2020 que Hungría no respeta el derecho comunitario sobre la concesión de protección internacional y de retorno de los nacionales de terceros países en situación irregular.
En junio de 2024 el mismo tribunal dictaminó que Budapest seguía sin ejecutar su sentencia, por lo que le impuso una multa de 200 millones de euros más un millón de euros diario por cada día que incumpla la sentencia, que el Gobierno de Orbán sigue pagando desde entonces. EFE
mn/jk/cg