Italia ordenó silencio sobre la llegada del represor libio buscado por CPI, según medios
Roma, 9 jul (EFE).- La investigación abierta contra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y varios de sus ministros por la liberación del jefe de la policía judicial libia, Osama al Masri, a pesar de estar buscado por la Corte Penal Internacional (CPI), ha puesto en evidencia la estrategia del Gobierno para bloquear el procedimiento judicial, según dos de los diarios más importantes del país.
La prueba clave es un correo electrónico enviado por la jefe del Gabinete del ministro de Justicia, Carlo Nordio, uno de los investigados, en el que advertía que estaba al tanto desde el primer momento del arresto de Al Masri y pedía silencio sobre el asunto, revelan este miércoles ‘Repubblica’ y ‘Corriere della sera’.
Al Masri fue detenido el 19 de enero en Turín (noroeste), siguiendo una orden de arresto emitida por la CPI un día antes, pero fue liberado y devuelto el día 21 a su país a bordo de un avión estatal, sin consulta previa con el tribunal de La Haya, que le acusa de crímenes de guerra y de lesa humanidad en Libia desde febrero de 2015.
Meloni, Nordio, el responsable de Interior, Matteo Piantedosi, y el subsecretario de Presidencia, Alfredo Mantovano, están siendo investigados por el Tribunal de Ministros por si pudieron haber incurrido en los delitos de encubrimiento y de malversación, ya que el represor libio fue llevado a Trípoli a bordo de un avión estatal italiano.
Los dos diarios afirman que la investigación del órgano judicial especial que se ocupa de los delitos cometidos por miembros del Gobierno ha concluido poniendo en apuros al Ejecutivo italiano ante el Tribunal, que en breve debe decidir si archiva la causa o solicita el procesamiento de Meloni y el resto de investigados.
Según ambos medios, nuevos documentos incluidos en la investigación judicial refuerzan la tesis de que las más altas autoridades del Ministerio de Justicia estaban informadas desde el primer momento y ordenaron actuar con el máximo sigilo, evitando cualquier rastro documental.
En particular mencionan un correo electrónico enviado el 19 por la jefa de gabinete de Nordio, Giusi Bartolozzi, a funcionarios del Departamento de Asuntos de Justicia, en el que advertía de que ya estaba al tanto del arresto de Al Masri -detenido esa misma mañana en Turín- e instruía expresamente a no dejar constancia escrita del caso.
«Nada de correos electrónicos ni documentos protocolados», se lee en el mensaje, en el que también se sugiere usar aplicaciones de mensajería cifrada como Signal o, en su defecto, correo reservado, indican las mismas fuentes.
Según Repubblica, esta comunicación contradice las declaraciones del ministro Nordio ante el Parlamento, donde dijo que su oficina solo fue informada oficialmente del arresto el lunes 20 de enero.
A pesar de las instrucciones, los técnicos del Ministerio redactaron un nuevo documento para corregir el error procedimental detectado por la Corte de Apelaciones de Roma -la falta de autorización formal para el arresto inicial- que habría permitido a los jueces anular el primero y emitir otro sin liberar a Al Masri.
Sin embargo, el gabinete de Nordio decidió no firmar el documento, dejándolo sin efecto y, pocas horas después, Al Masri fue puesto en libertad y subido a un avión del Estado italiano con destino a Trípoli, en cumplimiento de una solicitud del gobierno libio, concluye el diario. EFE
mr/cg