Ivonne Baki, la ecuatoriana que quiere devolver la confianza en Naciones Unidas
Nueva York, 22 sep (EFE).- La veterana diplomática ecuatoriana Ivonne Baki se sumó en agosto a la competencia por ser la próxima secretaria general de Naciones Unidas tras ser nominada por el Reino de Tonga y, aunque reconoce ser la candidata «outsider», espera que su mensaje para devolver la confianza, el diálogo, la eficiencia y los resultados a la organización multilateral cale entre los países que decidirán el sucesor de Antonio Guterres.
«El problema de Naciones Unidas no es un problema de recursos, sino de confianza», asegura en entrevista con EFE Baki, que tiene una larga carrera como embajadora y ha sido ministra, presidenta del Parlamento Andino y candidata a la Presidencia de Ecuador.
Baki se encuentra en Nueva York para participar en la semana más intensa del año en la sede de Naciones Unidas durante la 81 sesión de la Asamblea General de la ONU, en la que se dan cita cerca de 130 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo, con el objetivo de impulsar su candidatura.
«No quiero ser ni secretaria ni general, yo quiero ser mediadora, moderadora, neutral y completamente transparente, para conseguir que los países se sienten a la mesa no como enemigos, sino como líderes que quieren encontrar soluciones para sus pueblos», apunta Baki.
Este viernes se conocieron los resultados de un sondeo informal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre las candidaturas a la Secretaría General, en el que la costarricense Rebeca Grynspan obtuvo nueve votos de “aliento”, cinco de “desaliento” y uno “sin opinión”.
Baki quiere poner de relieve ante los miembros del Consejo de Seguridad con derecho a veto su experiencia como partícipe en el proceso de paz entre Ecuador y Perú, que culminó en 1998 con la firma de los acuerdos que pusieron fin al prolongado conflicto fronterizo entre ambos países.
«Había mucha gente en contra de esa paz, pero lo conseguimos generando confianza, cercanías de amistad, compartiendo una mesa sin mapas y con el apoyo de países garantes y movilizando recursos», explica Baki.
La diplomática considera que las reformas iniciadas en Naciones Unidas para mejorar la eficiencia y la transparencia y eliminar burocracia y duplicaciones son una buena base, pero su plan es ampliar la relevancia de la ONU, nacida en 1945, para que llegue más fuerte a sus 100 años.
«Naciones Unidas es ahora más importante que nunca. Se creó (tras la II Guerra Mundial) para evitar una Tercera Guerra Mundial y estamos casi a las puertas de ella y es un escenario más temible, porque no solo será nuclear, sino que también contará con la inteligencia artificial, algo que debe regularse bien», señala Baki.
«Los tres principales objetivos de la Carta de Naciones Unidas van de la mano: si no tenemos paz y seguridad, no puede haber desarrollo y si no hay desarrollo, no se construyen derechos humanos. Todo está vinculado», subraya.
Sobre las críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, a la ONU, Baki asegura que coincide con él en que “debe haber un cambio” y considera necesario hacer al organismo “más eficiente” y creíble, además de renovarlo y reformarlo.
Asimismo, considera que iniciativas como la Junta de Paz, del presidente Donald Trump, ideada al margen de Naciones Unidas con 27 países para gestionar el plan de paz para la Franja de Gaza, son bienvenidas porque «todo suma a la hora de conseguir la paz».
Baki, que se ha reunido con Trump en el Despacho Oval, asegura que, de ser elegida, buscará ejercer un papel neutral, con el objetivo de construir puentes a nivel global y también entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, especialmente entre Estados Unidos, China y Rusia. EFE
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