Keir Starmer rechaza las críticas del ex primer ministro Tony Blair a sus políticas
Londres, 28 may (EFE).- El primer ministro británico, Keir Starmer, rechazó este miércoles las críticas del exlíder laborista Tony Blair, que gobernó el Reino Unido entre 1997 y 2007, después de que éste le acusase esta semana de no tener un «plan coherente» para el país.
Durante una visita a un almacén ferroviario en Londres este jueves, Starmer declaró a medios británicos que «no estaba muy de acuerdo» con los comentarios de Blair -un compendio de críticas al laborismo actual desde varios frentes- y defendió las políticas que ha tomado al frente del Ejecutivo desde julio de 2024.
Starmer comentó que el ex primer ministro laborista tiene todo el derecho a debatir sobre políticas e ideas, pero puntualizó: «No estoy de acuerdo con que las decisiones políticas de este Gobierno no fueran las correctas, dado que heredamos en 2024 una situación muy diferente a la de 1997 (fecha en que Blair llegó al poder)».
«Y en cuanto a los retos a los que tuvimos que hacer frente y las decisiones políticas que tomamos, estos nos dan la razón, porque esos cambios se han producido», agregó.
En esta línea, Starmer sacó pecho de sus medidas de crecimiento económico e inversión en servicios públicos, la reducción de las listas de espera en el sistema de salud público británico (NHS), la caída de las cifras de inmigración o el restablecimiento progresivo de relaciones con la Unión Europea.
En un artículo de 5.700 palabras publicado en el medio británico The Observer, Blair aseguró que el laborismo está «jugando con el futuro del país» por apoyar medidas como las leyes sobre los derechos de los trabajadores, la eliminación de la industria británica del petróleo y el gas y el aumento del salario mínimo por encima de la inflación.
Además, criticó directamente al propio Starmer, del que resaltó su «incapacidad» para comunicar los logros políticos laboristas y le acusó de carecer de «un plan coherente y bien elaborado para el país en un mundo en constante cambio».
La figura de Starmer, que llegó al poder en 2024 tras ganar las elecciones generales con mayoría absoluta, ha acumulado una enorme impopularidad entre los británicos y también internamente en el seno de la formación laborista, que ya plantean la posibilidad de convocar unas primarias para reemplazarlo como líder del partido. Pese a la presión, el primer ministro se niega por el momento a dimitir. EFE
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