La actividad humana multiplicó por 200 la probabilidad de incendios en la región panártica
Redacción Medioambiente, 24 mar (EFE).- Las factores antropogénicos multiplicaron por 200 la probabilidad de que se dieran las condiciones meteorológicas propicias para los incendios en la región panártica en 2020 y 2021, según una investigación que señala que la actividad humana ha sido «causa necesaria» en el aumento sin precedentes de los incendios forestales extremos en la zona.
El estudio, publicado por la revista científica ‘Environmental Research Letters’, demuestra que los incendios observados en la región panártica (entre 60 y 90 grados de latitud norte) fueron causados, «con muy alta probabilidad», por factores antropogénicos.
Sobre las condiciones meteorológicas extremas propicias para los incendios observadas en 2020 y 2021, los autores encuentran «una probabilidad inferior al 1 % de que la variabilidad climática natural hubiera provocado estas temporadas extremas de incendios».
El análisis, firmado en primer lugar por Lukas Fiedler, descubre que los forzamientos antropogénicos (alteración del equilibrio por las actividades humanas) han multiplicado por 200 la probabilidad de que las condiciones meteorológicas propiciaran los fuegos.
Desde el inicio del periodo de observación, en 1982, nueve de los diez años con mayor superficie quemada al norte del paralelo 60 corresponden al siglo XXI. Los años 2019, 2020 y 2021 fueron los más extremos, con una superficie total quemada de 23,4 millones de hectáreas, «mayor que la superficie que se quemó durante la década de 1990 a 2000 (21,3 Mha)».
Otro aspecto demostrado en el estudio es la importancia de la temperatura máxima diaria y la humedad relativa «para propiciar, impulsar y mantener eventos de incendios extremos en todo el Ártico a lo largo de las últimas décadas».
Esto también se refleja, añaden, en un aumento en toda la región del Déficit de Presión de Vapor (VPD), lo que se relaciona con la sequedad de la vegetación.
Con grandes incendios forestales en zonas panárticas de Canadá, Alaska, Groenlandia y Siberia, «las altas latitudes han experimentado un rápido aumento regional de más del 40 % desde el año 2000».
Hasta el momento se habían relacionado con las olas de calor y otros factores meteorológicos, con la pérdida de hielo marino en el Ártico y con la mayor disponibilidad de combustible, pero este estudio establece la relación con los factores antropogénicos.
«Esta relación reviste especial importancia en la región panártica, donde el calentamiento acentuado y las interacciones entre los incendios, el permafrost y el ciclo del carbono podrían acelerar el cambio climático global», añade el análisis.
Los gases de efecto invernadero de origen humano, los aerosoles procedentes de la quema de biomasa y las emisiones antropogénicas de aerosoles son las actividades cuyo impacto se analizó en los incendios entre 2019 y 2021.
Los autores creen que sus conclusiones ponen de relieve «la importancia de investigar los incendios forestales en la región panártica y su evolución en el contexto del calentamiento global». EFE
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