La casa romana de Matteotti no tendrá una nueva placa que denuncie su «asesinato fascista»
Roma, 21 nov (EFE).- El Ayuntamiento de Roma no colocará una nueva placa conmemorativa en la casa del exdiputado Giacomo Matteotti, asesinado hace cien años por un escuadrón fascista, después de meses de negociaciones con los actuales vecinos, que se han opuesto por temor a represalias por honrar su memoria.
«Es un edificio privado y, por ende, no podemos imponer una placa, pero tampoco podíamos incluir el texto que nos proponían porque no especifica la autoría fascista del asesinato de Matteotti», ha declarado el concejal de Cultura, Massimiliano Smeriglio.
Y agregó: «Con todo el respeto por los vecinos del edificio, no podemos aceptar una falsedad histórica. No hemos alcanzado un acuerdo pero no daremos marcha atrás. Encontraremos una alternativa alrededor del edificio».
La polémica se ha extendido a lo largo de este año, precisamente cuando se ha cumplido el centenario del asesinato de este opositor de Benito Mussollini a manos de un escuadrón fascista, al salir de su casa en el barrio romano de Flaminio el 10 de junio de 1924.
La intención del Ayuntamiento era conmemorar al diputado con una nueva placa en la que entonces era su residencia, un palacio señorial noble en la Vía Pisanelli, a orillas del río Tiber.
En su fachada ya hay una placa en su memoria, pero es muy pequeña y fue colocada por un vecino, no oficialmente. Reza, escuetamente: «Aquí vivía Giacomo Matteotti quien al salir de casa el 10.6.1924 se topó con la muerte».
La voluntad del Ayuntamiento capitolino en este centenario era colocar una insignia nueva de forma oficial y que hiciera alusión a la autoría fascista del homicidio, sin embargo los vecinos se han opuesto a las distintas versiones que se les ha ofrecido.
Los moradores del edificio temían repercusiones o actos vandálicos en caso de colocar una placa en denuncia de uno de los crímenes más atroces del fascismo, según explican fuentes consistoriales.
No obstante, el Ayuntamiento, gobernado por el progresista Roberto Gualtieri, ha prometido que «defenderá esta verdad» y realizará una nueva placa para colocarla en los aledaños del edificio (ya existe un monumento en el lugar donde fue raptado, junto al río).
Italia ha celebrado este centenario con diversos actos, el principal en la Cámara de los Diputados, donde Matteotti pronunció su último discurso el 30 de mayo de 1924, denunciando el clima de intimidación fascista de las elecciones de abril de aquel año.
Diez días después, unos sicarios capitaneados por Amerigo Dumini lo secuestraron cerca de su domicilio, cuando caminaba por el margen del río Tíber, y lo apuñalaron en su coche. El 12 de agosto de 1924 su cadáver fue finalmente encontrado en un bosque.
El primer ministro Mussolini negó cualquier implicación hasta que, tras meses de conmoción pública, reconoció en el Parlamento su responsabilidad «política, moral e histórica» de lo ocurrido y del clima de violencia reinante. Muerta la disidencia, la dictadura era ya inevitable. EFE
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