La guerra desploma las economías de Catar (8,6%), Irak (6,8%) e Irán (6,1%)
El Cairo, 14 abr (EFE).- Catar será la economía del golfo Pérsico más dañada por la guerra iniciada por Israel y Estados Unidos el pasado mes de febrero, con una contracción del 8,6% para 2026, por encima incluso de la de Irán, que se contraerá un 6,1% y de Irak, que caerá un 6,8%.
Así lo refleja el informe de Perspectivas Económicas Mundiales del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado hoy y que, tal y como se preveía, recoge una caída generalizada de las proyecciones de crecimiento en toda la región fruto de las perturbaciones por el cierre del estrecho de Ormuz y, de forma crucial para Catar, por los ataques a las instalaciones de producción.
Además de esos tres países, Kuwait y Baréin también registrarán caídas del 0,6 y el 0,5 respectivamente en 2026.
El resto de los países de la zona tendrán fuertes caídas en las previsiones de crecimiento, pero no llegarán a una recesión.
En ese sentido, el FMI apunta a que Arabia Saudí crecerá en 2026 un 3,1%, 0,9 puntos menos que lo proyectado en octubre pasado.
Omán es el país menos afectado por la crisis bélica, y mantendrá un crecimiento estable con un 3,5%.
Catar, Irak e Irán, los más afectados
Las proyecciones para Irán recogen una caída del 7,2 puntos porcentuales frente a los pronósticos del pasado mes de enero, cuando se estimó que su economía crecería un 1,1 %.
Esta caída irá acompañada por una inflación estimada del 68,9% este año.
Bajo la premisa de que la guerra será breve y se normalizará la producción energética, el FMI estima que para 2027 la economía iraní crecerá un 3,2%, con una inflación del 39,6%.
Irak tiene unas de las peores proyecciones para este año, si bien se espera que para 2027 el rebote sea significativo y se proyecta un crecimiento del 11,3% a medida que la producción y el transporte de hidrocarburos se normalicen.
Catar es por mucho el país que registrará la mayor contracción en 2026 según el FMI, si bien el organismo con sede en Washington estima que en 2027 el rebote sea igual de pronunciado (+8,6%), con una caída también de otros indicadores como la inflación, prevista en un 3,9% para este año y un 2,5% para el año próximo.
El informe señala que este desplome está vinculado a la dependencia del gas natural, más vulnerable por cuestiones técnicas que el crudo y su falta de rutas de exportación alternativas para sus productos energéticos.
Los menos dependientes
En esta línea, los países más dependientes del estrecho de Ormuz y del gas para sus exportaciones, como Baréin y Kuwait, son los que más sufrirán respecto a los que cuentan con vías alternativas, como Omán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes.
Así, Arabia Saudí mantendrá un crecimiento del 3,1 % para 2026, que en 2027 será del 4,5%.
Emiratos, por su parte, tendrá un crecimiento del 3,1% este año, que se acelerará al 5,3% en 2027, con una inflación moderada del 2,5% para este año y del 2% para 2027.
Omán es, de todos los países de la zona, el que mejor absorbe los impactos de la guerra, con una proyección de crecimiento para este año del 3,5% y del 3,4% para 2027, por encima del crecimiento del 2,4% que se estima tuvo en 2025.
Además lo hará con una inflación de apenas el 1,7% en 2026 y del 1,9% para 2027. EFE
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