Las fuerzas gubernamentales entran en una ciudad estratégica en Siria
Las fuerzas gubernamentales sirias penetraron el martes en la ciudad estratégica de Maaret al-Numan, en la región noroccidental del país, tras semanas de bombardeos sobre esa zona dominada por yihadistas y rebeldes.
Esta ciudad, la segunda más importante de la provincia de Idlib, se encuentra en la autopista M5 que une Alepo, una gran ciudad del norte de Siria con la capital Damasco, un eje que el régimen de Bashar Al Asad trata de controlar.
«Las fuerzas del régimen entraron en Maaret al-Numan, los combates se desarrollan en el sector occidental de la ciudad», vaciada de la mayoría de sus habitantes por los bombardeos, afirma el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).
«Maaret al-Numan está totalmente rodeada», anunció a la AFP el director de la OSDH, Rami Abdel Rahmane. Desde el viernes, las fuerzas gubernamentales conquistaron unas veinte aldeas y localidades en las afueras de Maaret al-Numan, reforzando progresivamente el control de esta ciudad que, según la OSDH, escapa al poder central desde 2012.
«Unidades del ejército árabe sirio han progresado en la ciudad», informó por su parte la televisión estatal siria.
El régimen no cesa de presionar por su determinación de reconquistar Idlib. Esta región y los territorios adyacentes en las provincias vecinas de Alepo, Hama y Latakia están dominados por los yihadistas de Hayat Tahrir Al Sham (HTS), el antiguo brazo sirio de Al Qaida. Estas zonas también están ocupadas por otros grupúsculos yihadistas y rebeldes debilitados.
Por su parte, Turquía advirtió que replicará a cualquier ataque contra sus puestos de control en la provincia.
«Responderemos sin dudar y en legítima defensa a cualquier intento de amenazas los puestos de control turcos en la región» de Idlib, señaló un comunicado del ministerio turco de Defensa.
Turquía dispone de una docena de puestos de vigilancia en la región, en virtud de un acuerdo firmado en septiembre de 2018 entre Moscú, aliado del régimen sirio, y Ankara, que apoya a facciones rebeldes.
Desde principios de diciembre, 358.000 personas fueron desplazadas por los ataques aéreos mortíferos y los combates en el noroeste de Siria, según las Naciones Unidas.
Según la OSDH, entre abril y agosto de 2019 la provincia de Idlib ya fue escenario de una importante ofensiva en la que murieron casi 1.000 civiles.
La situación en esta provincia fue el centro de una reunión el lunes en Damasco entre el presidente Asad y el enviado especial ruso para Siria, Alexandre Lavrentiev.
Ambos subrayaron la «importancia de las operaciones» llevadas a cabo «con el apoyo ruso», frente a las «agresiones terroristas» de los yihadistas y los rebeldes contra las zonas gubernamentales, según la presidencia siria.
Los combates de los últimos días también tuvieron como objetivo Saraqeb, situada sobre la autopista M5 unos 30 kilómetros al norte de Maaret al-Numan, pero también un sector de la provincia occidental de Alepo atravesado por la carretera, según la OSDH.
El conflicto en Siria, desencadenado en marzo de 2011 con la represión de las manifestaciones prodemocracia por parte de Damasco, causó más de 380.000 muertos y millones de desplazados y refugiados.