Lavrov conversa con Araqchí y denuncia graves consecuencias para todo Oriente Medio
Moscú, 3 mar (EFE).- El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, conversó este martes por teléfono con su homólogo iraní, Abás Araqchí, tras lo cual denunció las graves consecuencias para todo Oriente Próximo a raíz de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Durante la conversación «las partes abordaron los acontecimientos en la región tras la agresión armada no provocada de Estados Unidos e Israel contra Irán», informaron a través de una nota publicada en el portal del Ministerio de Exteriores ruso.
«Se enfatizó que tales acciones socavan las normas fundamentales del derecho internacional y tienen graves consecuencias para todo Oriente Medio», añadieron.
Rusia volvió a reafirmar su disposición para apoyar las medidas hacia la transición de soluciones políticas y diplomáticas del conflicto con el fin de desescalar la situación.
Hoy mismo, Lavrov conversó también con el ministro de Exteriores de Omán, Bad bin Hamad al Busaidi, cuyo país ejerció recientemente como mediador en el proceso de negociación entre Irán y Estados Unidos.
El representante de la diplomacia rusa aseguró también este martes que Estados Unidos no se detendrá ni en Irán ni en Cuba en su intento de administrar otros países.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, y otros altos funcionarios «no tienen reparos en admitir que no se guiarán por ninguno de los principios de la ONU, que sólo se guiarán por los intereses de sus países», continuó Lavrov.
El ministro de Exteriores ruso vinculó el conflicto con Irán con la falta de respeto del derecho internacional, de lo que precisamente muchos países acusan a Rusia por su brutal campaña militar en Ucrania.
Además, resaltó el hecho de que Francia y el Reino Unido se hayan «distanciado» de la operación militar lanzada por Estados Unidos.
Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, conversó en la víspera por separado con varios líderes de los países del golfo Pérsico, entre ellos Catar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. EFE
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