Observadores tildan de «ilegítimos» los comicios que hicieron presidente a Min Aung Hlaing
Bangkok, 10 abr (EFE).- Un grupo de observadores electorales independientes tildó este viernes de «ilegítimos» los comicios que la junta militar, que ha detentado el poder en Birmania (Myanmar) el último quinquenio, celebró entre diciembre y enero con vistas a aupar al líder golpista Min Aung Hlaing a la presidencia del país.
Las elecciones de la junta «no pueden ser consideradas legítimas», aseguró la directora de la Red Asiática para Elecciones Libres (ANFREL), Brizza Rosales, durante la presentación del análisis de los comicios, que tuvieron lugar casi cinco años después del golpe militar de febrero de 2021, que acabó con una década de transición democrática en Birmania y exacerbó el conflicto civil del país.
Las declaraciones de Rosales se producen el mismo día en que Min Aung Hlaing, que lideró la asonada, juró como presidente de Birmania, en una ceremonia en el Parlamento en Naipyidó, en la que también quedó disuelta la junta castrense que encabezó.
Según ANFREL, y en línea con lo denunciado por ONG, opositores y la mayor parte de la comunidad internacional, las votaciones carecieron de oposición representativa, un proceso inclusivo y un entorno libre donde poder ejercer derechos y libertades, entre otras características por las que no se cumplieron las «condiciones mínimas democráticas».
Los comicios se celebraron en tres fases entre el 28 de diciembre y el 25 de enero, como parte de las pretensiones del régimen militar para iniciar una transición política tras la sublevación y tratar de superar el ostracismo internacional.
El Partido de la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo, vinculado al Ejército, se impuso en las urnas y el líder militar Min Aung Hlaing fue elegido el pasado viernes por el nuevo Parlamento, copado por militares, presidente del país para un mandato de cinco años, cargo que juró este viernes.
Amaël Vier, analista electoral, aseguró hoy que «todos los aspectos de las elecciones fueron diseñados para predeterminar el resultado» deseado por el régimen castrense.
Los comicios se celebraron con unos 40 partidos ilegalizados tras la asonada, incluida la Liga Nacional para la Democracia (LND) de la nobel Aung San Suu Kyi. La formación de la líder prodemocracia –en prisión desde el golpe– arrasó en las elecciones de 2020, anuladas por la junta militar, que alegó fraude masivo, a pesar de que contaron con el aval de observadores independientes.
Los analistas denunciaron hoy «intimidación y presión» de los militares para que la población acudiera a votar en las elecciones que organizaron, así como las leyes que castigaban con penas de cárcel a quienes llamaran a boicotear los comicios. EFE
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