ONU alerta de que un millón de nigerianos podría quedarse sin ayuda alimentaria en semanas
Nairobi, 22 ene (EFE).- El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU advirtió este jueves de que al menos un millón de personas en el noreste de Nigeria se quedará sin asistencia alimentaria y nutricional de emergencia en las próximas semanas a menos que reciba nuevos fondos, lo que reducirá la ayuda a sólo 72.000 personas.
“Ahora no es el momento de suspender la asistencia alimentaria. Si el PMA no puede seguir apoyando a las poblaciones desplazadas en los campamentos, abandonarán los lugares en un intento desesperado por sobrevivir. Intentarán migrar o podrían unirse a grupos insurgentes para alimentarse a sí mismos y a sus familias”, afirmó el director del PMA en Nigeria, David Stevenson, en un comunicado.
Según las proyecciones de la ONU, Nigeria podría enfrentarse a una de las peores crisis de hambre de los últimos tiempos, ya que se prevé que casi 35 millones de personas experimenten inseguridad alimentaria aguda y grave durante la temporada de escasez de este año.
Unas 15.000 personas en el estado de Borno (noreste), afectado por violencia yihadista, corren el riesgo de estar a un paso de la hambruna, lo que tendrá consecuencias humanitarias, de seguridad y económicas para las personas más vulnerables.
“La reanudación de la violencia ha devastado a las frágiles comunidades rurales, desplazando a familias, destruyendo las reservas de alimentos y acelerando niveles alarmantes de hambre e inseguridad. Solo en los últimos cuatro meses, 3,5 millones de personas se vieron obligadas a huir de sus hogares, el 80 % de ellas en el norte del país”, añadió el documento del PMA.
La agencia de la ONU necesita 129 millones de dólares para mantener sus operaciones en el noreste de Nigeria durante los próximos seis meses, ya que “sin esta financiación, la organización corre el riesgo de un cierre total de sus operaciones en la región”.
El PMA brinda asistencia alimentaria en el noreste de Nigeria desde 2015, donde cada año llega a casi dos millones de mujeres, hombres y niños en las zonas más afectadas.
La crisis se ha visto agravada por los recortes de financiación impuestos este año por Estados Unidos y varios países europeos, que forzaron al PMA a reducir su ayuda alimentaria en julio pasado, algo que afectó a unos 300.000 niños y disparó la desnutrición en la zona.
La violencia terrorista es un factor que empeora la crisis alimentaria en el noreste de Nigeria, que sufre ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009 y, a partir de 2016, también de su escisión, el Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (ISWAP, en inglés).
Ambos grupos pretenden imponer un Estado de corte islámico en el país, que es de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.
Boko Haram y el ISWAP han matado a más de 35.000 personas -muchas de ellas musulmanas- y han causado unos 2,7 millones de desplazados internos, sobre todo en Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos oficiales. EFE
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