Opositor Pachinian dice que está listo «para dirigir el país»
El líder de la oposición armenia, Nikol Pachinian, dijo este martes estar «preparado para dirigir el país», después de la sorpresiva renuncia del primer ministro Serzh Sarkisian tras 11 días de protestas en su contra.
«Por supuesto, estamos listos para dirigir el país», declaró Pachinian en una conferencia de prensa con corresponsales extranjeros al ser consultado sobre su interés en asumir la dirigencia del gobierno de esta exrepública soviética. «Si el pueblo me confía esta responsabilidad, estoy listo para asumirla», afirmó.
Antes de su declaración, decenas de miles de armenios liderados por Pachinian marcharon el martes para homenajear a las víctimas del genocidio armenio (1915 y 1917), un día después de la dimisión de Sarkisian, designado la semana pasada como primer ministro tras ser durante 10 años presidente del país.
Con la mano aún vendada por las heridas sufridas durante los enfrentamientos, Pachinian, de 42 años, condujo a sus partidarios desde la plaza de la República, en el centro de Ereván –donde tuvo lugar la contestación antiSarikisian– hasta lo alto de la colina en la que se erige el memorial dedicado a las víctimas de la masacre de 1,5 millones de armenios perpetrada entre 1915 y 1917 bajo el Imperio Otomano.
El presidente del país, Armen Sarkisian (que no tiene vínculos de parentesco con el exmandatario), el primer ministro provisional, Karen Karapetian, y las autoridades religiosas del país habían también conmemorado el aniversario.
Junto al memorial, la mayoría de los armenios estaban aliviados porque las manifestantes de los últimos días hubieran terminado sin derramamiento de sangre. «No me gustaba Sarkisian, pero no puedo dejar de agradecerle por el hecho de no haber usado la fuerza», explicó Achot Minasian, un jubilado de 72 años.
Por su parte, Asia Bagdasarian, una empleada de 43 años, afirmaba haber sentido una mezcla de «pena, porque es el día del genocidio; alegría, porque no hubo nuevas víctimas; e inquietud porque pienso que esto no ha hecho más que empezar».
«Hoy atravesamos otra etapa difícil de nuestra historia», dijo en un comunicado Karen Karapetian al recordar la tragedia que sufrieron los armenios a inicios del siglo XX.
«Hoy mostramos al mundo que, a pesar las dificultades y nuestros problemas internos sin resolver, permanecemos juntos y unidos», añadió el primer ministro interino.
El lunes por la noche, Nikol Pachinian afirmó que comenzaría a negociar con Karen Karapetian en una reunión prevista para el miércoles, tras el feriado de este martes.
Pachinian se mostró este martes favorable a unas elecciones legislativas anticipadas.
– Voto en el parlamento –
La batalla política, no obstante, no ha terminado. El Parlamento armenio, dominado por el Partido Republicano de Armenia de Serzh Sarkisian (con 65 de los 105 escaños) debe votar para elegir al nuevo primer ministro en un plazo de siete días.
Karen Karapetian, quien ocupa provisionalmente el cargo, es exprimer ministro y un allegado de Serzh Sarkisian, de quien fue viceprimer ministro hasta su renuncia. Es miembro también del Partido Republicano de Armenia, en el poder sin interrupción desde hace casi 20 años.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo ante la prensa que espera que «se preserven el orden y la estabilidad» en Armenia, y que «se encuentre una configuración política que tenga el consenso entre todas las fuerzas políticas armenias en un futuro cercano». Rusia tiene una base militar en Armenia.
Por su parte, el portavoz de la diplomacia de Azerbaiyán, Jimket Gadjiev, afirmó en un comunicado que tras «la salida de la dictadura militar de Serzh Sarkisian», Bakú espera «una posición constructiva» del futuro gobierno sobre el conflicto en Nagorno Karabaj, región separatista reivindicada por ambos países.
Serzh Sarkisian anunció su dimisión el lunes, unas horas después de la liberación de Nikol Pachinian, detenido la víspera durante una manifestación
«Dejo el cargo de dirigente del país», dijo lacónicamente Serzh Sarkisian en un comunicado. «Nikol Pachinian tenía razón. Y yo me equivoqué», añadió Sarkisian, al que los diputados habían nombrado primer ministro la semana pasada, tras presidir el país por una década.
La Constitución de esta ex república soviética prohíbe que el presidente efectúe más de dos mandatos, pero Sarkisian mandó votar en 2015 una controvertida reforma para darle la mayor parte de los poderes al primer ministro. La oposición condenó la reforma. Su sucesor en la presidencia apenas quedó con poderes honoríficos.
Además de las maniobras de Serzh Sarkisian para mantenerse en el poder, los manifestantes reprochaban a este exmilitar de 63 años no haber hecho nada para reducir la pobreza y la corrupción en el país, donde los grupos de interés económico y político siguen controlando la economía.