Quince inmigrantes ocupan el salón de belleza parisino donde trabajan sin papeles
París, 3 mar (EFE).- Quince inmigrantes, la mayoría sin papeles, ocuparon este martes el salón de belleza en el que trabajan en París para protestar contra salarios pendientes y contra unas condiciones que tildan de «explotación laboral», en una acción organizada por el sindicato francés CGT.
La costamarfileña Dosso Fofana Lumeco, de 33 años, integraba la protesta en el salón situado en el Boulevard de Strasbourg, en una arteria cercana al París haussmaniano con un buen número de peluquerías y tiendas de productos capilares.
«Desde 2021 trabajamos con él (el gerente). Nos ha explotado, nos ha hecho incluso pagarle 250 euros cada mes haciéndonos creer que así nos daría las nóminas y el contrato de trabajo para poder regularizar nuestra situación», denunció en declaraciones a EFE la mujer. «Desde septiembre -agregó- no nos paga más».
Los 15 empleados movilizados, la mayoría mujeres, dejaron desde esta mañana de recibir clientes y el local quedó ocupado por ellas y por sindicalistas de la CGT, una de las principales organizaciones laborales de Francia.
«Vamos a seguir con esta protesta hasta que se encuentre una solución», alertó Fofana Lumeco, quien cobraba 1.300 euros mensuales, de los que el gerente le exigía 250, dejando la paga por debajo del salario mínimo legal en Francia. Las huelguistas no descartan pernoctar en los locales.
Según la CGT, el responsable del salón de belleza estuvo presente a primera hora de la jornada, pero más tarde se marchó.
Sindicalistas aseguraron a EFE que le han conminado a llegar a un acuerdo. «Él se escuda en que si regularizan todos los salarios pendientes (lo que incluye horas extras no pagadas y plus de antigüedad) tendría que cerrar el negocio», aseveró una portavoz de los trabajadores.
La protesta del salón de belleza, que ofrece servicios de peluquería y de manicura, ejemplifica la tensión que viven ciertos sectores laborales en Francia, como el de la construcción, la restauración o el de los cuidados a las personas, muy dependientes de la mano de obra de inmigrantes no regularizados, buena parte de ellos de la África subsahariana y del Magreb.
En Francia, las autoridades han estimado que hay entre 600.000 y 800.000 de personas que trabajan sin papeles. EFE
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