Ratifican penas de prisión para médicos polacos cuya paciente murió por retraso de aborto
Cracovia (Polonia), 3 mar (EFE).- El Tribunal Regional polaco de Katowice (sur) dictó este martes sentencia firme contra los tres médicos implicados en la muerte de Izabela, la mujer de 30 años que falleció en 2021 tras una negligencia médica vinculada a las restrictivas leyes nacionales sobre el aborto, un caso que desencadenó protestas por todo el país.
La sentencia, ya firme y con la que el tribunal respondió a un recurso de apelación, endureció las penas iniciales, que ahora incluyen el ingreso obligatorio en prisión de todos los condenados, tras determinar que los médicos no aplicaron los protocolos diagnósticos y terapéuticos adecuados, y con ello expusieron a la paciente a un peligro de muerte inminente y evitable.
Por esto, la corte confirmó la pena de un año y medio para uno de los médicos, otra de un año y tres meses para otro facultativo y, en el caso de Krzysztof P., que era quien ejercía las funciones de subdirector del servicio de ginecología y obstetricia, su condena fue elevada de una pena suspendida a un año de prisión incondicional.
Además, los tres médicos han sido suspendidos del ejercicio de su profesión durante cuatro a seis años por negligencia y deberán pagar una indemnización del equivalente de 9.500 euros a los familiares de Izabela.
Los hechos se remontan a septiembre de 2021, cuando la mujer, embarazada de 22 semanas, ingresó al hospital de Pszczyna (sur) tras una rotura de aguas prematura.
Pese a conocerse la existencia de malformaciones graves en el feto, incompatibles con la vida, y a mostrar la paciente síntomas de una infección, los médicos decidieron esperar a que el corazón de aquel dejara de latir antes de interrumpir el embarazo, para asegurarse de que no infringían la restrictiva legislación sobre el aborto que existe en Polonia.
Esta dilación provocó que la paciente sufriera un choque séptico de consecuencias fatales.
El caso se convirtió en un símbolo de la lucha por los derechos reproductivos en Polonia y detonó la campaña «Ni una más», que denunció la muerte de mujeres víctimas de abortos clandestinos o retrasados por casos como el de Izabela.
Una sentencia del Tribunal Constitucional polaco de 2020 eliminó el supuesto de malformación fetal para permitir un aborto legal, con lo que, desde entonces, sólo se contempla la posibilidad de interrumpir el embarazo en casos de violación o si existe un riesgo directo para la vida de la madre, pero el temor de los médicos a represalias penales ha generado una aplicación precaria de estas excepciones. EFE
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