RD Congo pide sanciones a Ruanda por presuntamente ayudar al rebelde M23
Kinshasa, 31 dic (EFE).- El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) pidió hoy a la comunidad internacional sanciones para Ruanda por su presunta colaboración con el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), después de que un informe de la ONU confirmase esa cooperación.
«En vista de la gravedad de los hechos denunciados y del reconocimiento unánime por parte de la comunidad internacional, el Gobierno congoleño renueva su petición de investigar (…) y sancionar a Ruanda por su agresión», señalaron las autoridades de la RDC en un comunicado emitido este sábado.
La RDC señaló que el M23, que libra intensos combates contra las posiciones del Ejército congoleño desde el pasado mes de marzo, cuando reanudaron sus hostilidades tras varios años de pausa, pudo haber cometido crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y varios actos de genocidio.
La petición se produjo en medio de una intensa crisis diplomática entre RDC y Ruanda por el presunto apoyo de Kigali al M23, un extremo que las autoridades ruandesas siempre han negado, pese a que un informe de la ONU publicado este viernes confirmó la cooperación.
Por su parte, tanto Ruanda como el M23 acusan al Ejército congoleño de aliarse con los rebeldes de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), fundadas en el año 2000 por los cabecillas del genocidio de 1994 y otros ruandeses exiliados en la RDC para recuperar el poder político en su país de origen.
La ONU también confirmó esa colaboración.
Desde la reactivación de los combates en marzo, los insurgentes han ocupado grandes áreas y localidades estratégicas en la RDC.
Asimismo, el temor de estas batallas ha obligado a más de medio millón de personas a abandonar sus hogares, según los últimos datos de la ONU.
La Unión Europea (UE) pidió este sábado a «todos los actores» que «intensifiquen sus esfuerzos para llegar a una resolución pacífica del conflicto y cumplan los compromisos ya asumidos», incluida la retirada del M23 de los territorios que ha tomado en la RDC y el cese de sus hostilidades.
Asimismo, la UE instó «con firmeza» a Ruanda «que deje de apoyar al M23».
Así, la UE se unió a Estados Unidos, Francia, Bélgica y Alemania, países que durante las últimas semanas ya habían condenado públicamente la colaboración de Ruanda con el grupo insurgente.
La UE también pidió a la RDC «que detenga e impida cualquier cooperación entre su Ejército y los grupos armados, en particular las FDLR».
El M23 se creó en 2012 como una escisión del extinto Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), un grupo de rebeldes en su mayoría de origen ruandés que luchó contra las FDLR en suelo congoleño y se integró en el Ejército de la RDC después del acuerdo de paz del 23 de marzo de 2009, que da nombre al grupo.
Entonces, los rebeldes del recién fundado M23 desertaron del Ejército para renegociar ese pacto de paz y mejorar sus condiciones.
El este de la RDC lleva más de dos décadas sumido en un conflicto avivado por milicias rebeldes y el Ejército, pese a la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco), con más de 16.000 uniformados sobre el terreno. EFE
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