Rodrigo Paz dice que habló con Bukele y le pidió ayuda «con las cárceles» en Bolivia
La Paz, 28 oct (EFE).- El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, dijo que le pidió al mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, ayuda «con las cárceles», durante una llamada que el salvadoreño le hizo para felicitarlo por haber ganado en la segunda vuelta presidencial.
«Me sorprendió por teléfono. Una persona muy franca, muy directa (…) le dije ‘ayúdame con las cárceles que vamos a necesitar muchas acá'», contó Paz en una reciente entrevista con el canal privado de televisión Bolivisión.
El mandatario electo adelantó que Bukele «quiere venir, va a venir» a Bolivia para su investidura, el próximo 8 de noviembre.
«Es una persona muy simpática, muy franca, muy directa. Asumo que va a haber una representación muy importante de El Salvador», añadió Paz.
La semana pasada, el presidente electo de Bolivia anunció que durante su gestión abrirá las puertas a todas las naciones «democráticas» para entablar relaciones bilaterales que favorezcan al país.
Además, anunció que no invitará a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua a su investidura, decisión que marca un giro en la política exterior de Bolivia tras casi 20 años de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) en los que Bolivia mantuvo lazos con países de ideología de izquierda.
Esto derivó en que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) suspendiera al Gobierno entrante de Bolivia, por su conducta «proimperialista y colonialista», a lo que Paz respondió que le «tiene sin cuidado».
En las últimas horas, Paz también anunció un viaje a Estados Unidos para reunirse con organismos internacionales con el fin de conseguir apoyo para el reabastecimiento de combustible y el regreso de dólares, cuya carencia mantiene al país en una crisis económica.
Paz se impuso al expresidente derechista Jorge Tuto Quiroga (2001-2002) con un 54,96 % frente a un 45,04 %, en una histórica segunda vuelta presidencial el pasado 19 de octubre.
El presidente salvadoreño puso en marcha en El Salvador el régimen de excepción para combatir a las pandillas, una medida que suspende determinadas garantías constitucionales como el derecho a la defensa.
La medida fue aprobada de forma extraordinaria en marzo de 2022 y, de acuerdo con el Gobierno salvadoreño, ha permitido combatir a las maras, liberar territorios del dominio pandillero y reducir significativamente los homicidios en el país, considerado durante años como uno de los más violentos del mundo.
No obstante, Bukele ha sido cuestionado por organismos internacionales defensores de los derechos humanos por su llamada «guerra contra las pandillas» que, según estas entidades, ocasionó una regresión en materia de derechos humanos en El Salvador por las miles de detenciones arbitrarias y denuncias de torturas durante su Gobierno. EFE
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