Salvo en París, la izquierda multiplica los pactos municipales frente a la ultraderecha
París, 17 mar (EFE).- Los pactos entre partidos de izquierda fueron la nota dominante este martes para frenar el ascenso de la extrema derecha en la segunda vuelta de las municipales del próximo domingo en Francia, una tendencia en la que París fue la excepción.
En la capital francesa la izquierda acudirá dividida en dos: la lista del socialista Emmanuel Grégoire, ex brazo derecho de la actual alcaldesa, Anne Hidalgo, que acabó en cabeza de la primera vuelta con el 38 % de los sufragios; y la candidata de la izquierda radical, Sophia Chikirou, que obtuvo algo menos del 12 % pero que decidió mantenerse ante el rechazo del primero a aceptar un pacto.
La dispersión de votos puede acabar con un cuarto de siglo de alcaldes de izquierdas en París, porque frente a ellos tendrán una única candidata de derechas, la hasta hace unas semanas ministra de Cultura Rachida Dati, que tras haber logrado el 25,5 % de los sufragios el pasado domingo consiguió un acuerdo con el centrista Pierre-Yves Bournazel (11,2 %) y la retirada de la candidata ultraconservadora Sarah Knafo (10,4 %).
Un acuerdo no exento de reparos, porque el propio Bournazel dio un paso atrás, al igual que el exministro Clément Beaune, que figuraba entre los miembros más destacados de su lista y que prefirieron no asociarse con Dati.
Grégoire prefirió correr ese riesgo antes que aliarse a la candidata de La Francia Insumisa (LFI), un partido muy criticado en los últimos meses tras el asesinato en Lyon de un simpatizante de la extrema derecha por el que están imputadas varias personas, algunas muy cercanas al partido ‘melenchonista’.
El candidato de París siguió así la consigna oficial del partido, que en la noche electoral del domingo rechazó pactos nacionales con LFI, aunque no precisó si mantenía esa línea a escala local.
Una indefinición que llevó a la mayoría de sus candidatos a cerrar acuerdos con los ‘melenchonistas’, dejando a un lado los reparos que presenta este partido y ante la necesidad de frenar a la extrema derecha.
Una doctrina que abrió este lunes Toulouse y por la que siguieron otras emblemáticas ciudades como Nantes o Aviñón.
Capítulo aparte fue Marsella, la segunda ciudad del país, donde el candidato socialista a la reelección, Benoît Payan, que apenas superó en dos puntos a su rival ultraderechista Franck Allisio en la primera vuelta (36,7 % frente a 35 %), no quiso pactar con el ‘melenchonista’ Sébastien Delogu (11,9 %), pero este decidió retirarse para evitar la victoria de la extrema derecha.
La capital mediterránea vivirá también un duelo a tres, puesto que la candidata de la derecha conservadora, Martine Vassal, que obtuvo el 12,4 % de los sufragios, mantuvo su candidatura pese a los llamamientos ingentes del partido de Marine Le Pen de dar un paso atrás para arrebatar este bastión a la izquierda.
Vassal se erigió como el símbolo de la política del partido de la derecha tradicional Los Republicanos, que mayoritariamente mantuvieron sus candidaturas donde pueden erosionar las opciones de la extrema derecha.
Una actitud que puede frenar el avance del partido ‘lepenista’ en la segunda vuelta, que, además de Marsella, tiene en su punto de mira Niza, quinta ciudad del país.
Allí, su candidato, Éric Ciotti, acabó en cabeza con más del 43 % de los votos y se medirá en segunda vuelta a su exaliado convertido en máximo enemigo, el centrista Christian Estrosi, alcalde desde 2008, que superó por poco el 30 %; mientras que la ecologista Juliette Chesnel-Le Roux pasó a la segunda vuelta con casi el 12 %.
También los ecologistas apelaron a los pactos para salvar algunos de los bastiones que consiguieron en la ‘ola verde’ de 2020, como Lyon, tercera metrópoli del país, amenazada por el empresario Jean-Michel Aulas, expresidente del Olympique Lionnais, y Burdeos, donde el ‘macronista’ Thomas Cazenave ha logrado unir a la oposición. EFE
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