Theo Montoya lleva a Cannes en un corto las ejecuciones de ‘falsos positivos’ en Colombia
Cannes (Francia), 22 may (EFE).- El problema de los falsos positivos -como se conoce en Colombia al asesinato de civiles por miembros del Ejército haciéndolos pasar por bajas del conflicto armado interno- y cómo los relatos y las imágenes construyen la realidad protagonizan en Cannes el corto aspirante a una Palma de Oro ‘Pelotón trueno’, de Theo Montoya.
«Me parecía que el tema de los falsos positivos, que fue un momento histórico en Colombia muy oscuro, podía ayudarme a reflexionar sobre el entendimiento que hay ahora de la realidad y sobre cómo la realidad cada vez se va volviendo más mentirosa», explicó a EFE el realizador nacido en Medellín en 1992, en la antesala de su segunda participación en el Festival de Cannes.
«Cada vez va a ser más difícil identificar qué es lo real y lo que no es real», completó el cineasta colombiano, que ya estuvo presente en la competición oficial de cortometrajes de este certamen francés en 2020, con ‘Son of Sodom’.
‘Pelotón trueno’, estrenado este viernes junto al resto de obras que aspiran este año a la Palma de Oro de los formatos breves, lleva al espectador al comienzo de los años 2000, a la fiesta con la que un grupo de soldados celebra una exitosa operación contra supuestos comandos de las FARC, por la que el comandante del bloque va a ser ascendido al grado de general.
Hay mezcla de imágenes de archivo, ficción y hasta un ingrediente de fantasía en la propuesta, detalló el realizador colombiano, que incide en especial en que, cuando se daban los conocidos como falsos positivos, la gente de Colombia realmente pensaba que «el Ejército estaba ganando una guerra» y se estaba «matando al enemigo».
«Se celebraban como algo positivo, y las personas pensaban incluso que el país estaba más seguro», detalló. Pero en realidad eran muertes de civiles no involucrados que se vendían a la opinión pública como éxitos militares.
Se generaba así un relato oficial, alimentado por el consumo de imágenes capaces de reescribir la historia, algo que no es diferente de lo que ocurre ahora, en opinión de Montoya, en conflictos como el de Irán.
El cortometraje explora igualmente las distintas capas que van componiendo esos relatos históricos, desde el nivel más llano de una conversación entre soldados hasta el discurso oficial del Gobierno reproducido por los noticieros de la televisión.
Se filmó en Puerto Nare, un pueblo de la región de Antioquía, sin apenas apoyos institucionales en cuanto a la financiación, y Montoya avanza que forma parte del universo del que será su segundo largometraje, que ya está en preparación.
«Es una película muy coral, de muchos personajes, que estilísticamente es parecida», compartió.
Con su primera película, titulada ‘Anhell69’, este cineasta colombiano recibió una mención especial en su participación en la Semana Internacional de la Crítica (SIC) de Venecia, certamen paralelo e independiente de la Mostra, en 2022. EFE
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