Ucrania responde a Orbán que el oleoducto Druzhba no puede funcionar por daños internos
Kiev, 3 mar (EFE).- El Gobierno ucraniano replicó este martes al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que el oleoducto Druzhba no puede reanudar el suministro de crudo ruso porque ha sufrido daños graves a nivel interno que no son visibles desde el exterior.
El ministro de Energía y vice primer ministro ucraniano, Denís Shmigal, declaró en una rueda de prensa que una gran parte de los instrumentos internos del gaseoducto, entre ellos varios sensores, fueron dañados por las elevadas temperaturas causadas por la quema de una gran cantidad de petróleo a consecuencia del impacto de un dron ruso.
«Esto no es visible desde fuera, pero es una gran cantidad de trabajo. Naftogaz está completando ahora la detección de defectos», dijo Shmigal, aludiendo al operador del oleoducto, en declaraciones recogidas por la agencia Interfax-Ucrania.
Shmigal explicó que una vez terminada esta labor, se podrá realizar una estimación del tiempo y los recursos que requerirá la reparación.
Según dijo, el ataque ruso del pasado 27 de febrero golpeó uno de los mayores depósitos de petróleo del oleoducto, que contenía en ese momento unos 25.000 metros cúbicos de combustible.
«Parte de este petróleo fue bombeado hacia las tuberías mientras ardía para evitar un desastre tecnológico y ecológico de gran calibre», afirmó, al describir cómo se produjeron los daños que llevaron a que se interrumpiera el suministro.
Orbán aseguró el lunes que el oleoducto Druzhba está en condiciones de reanudar el suministro de crudo ruso y advirtió que mantendrá sus vetos en la Unión Europea (UE) a toda ayuda a Ucrania hasta que no se restablezca el flujo.
Según Orbán, es el mismo presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien ha decidido no reanudar el tránsito del crudo ruso hacia el país centroeuropeo, algo que tachó de «chantaje flagrante» contra Hungría.
El líder húngaro hizo un llamamiento a Zelenski para que se reanude «inmediatamente» el tránsito y para que permita el acceso de inspectores húngaros y eslovacos que analizarían en el lugar del ataque el estado de las infraestructuras. EFE
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