Un alcalde polaco se niega a acatar el reglamento que valida los matrimonios homosexuales
Cracovia (Polonia), 22 may (EFE).- El Ministerio de Digitalización de Polonia ha publicado este viernes un reglamento que permitirá validar a todos los efectos legales a los matrimonios entre personas del mismo sexo contraídos en el extranjero, lo que ha provocado un debate social e incluso la negativa por parte de un alcalde a acatar la medida.
La normativa, publicada hoy en el Diario de Leyes, entrará en vigor en tres meses y establecerá la obligación legal, para todos los registros municipales, de inscribir este tipo de uniones.
Poco después de conocerse la noticia, Łukasz Filipowicz, alcalde de Zakopane (Sur, 25.000 habitantes) declaró a la agencia Pap que su municipio se negará a cumplir la orden, por considerarla contraria a la Constitución, y defendió que su postura está abalada por «la tradición y a la fe» católica.
Por su parte, el ministro de Digitalización, Krzysztof Gawkowski, respondió a ese desafío en una rueda de prensa en Varsovia en la que dijo que la ley «obliga a todos» los municipios y que «el tiempo de las humillaciones ha terminado», y anunció que ya se han modificado los programas informáticos de la Administración para permitir las inscripciones de parejas del mismo sexo.
El reglamento ministerial publicado hoy no tiene rango de ley, lo que ha sido una decisión expresa del Gobierno para que no se requiera una reforma constitucional o de leyes orgánicas que definirían el matrimonio de forma distinta a la actual (unión exclusivamente entre un hombre y una mujer).
El origen de esta medida está en el caso de Jakub Cupriak-Trojan y Mateusz Trojan, dos polacos casados en Berlín en 2018 que pidieron la inscripción de su matrimonio en un municipio polaco.
Tras años de litigio, el Tribunal Supremo Administrativo (NSA) dictaminó hace unas semanas que la administración debía reconocer ese derecho a pesar de las limitaciones técnicas, lo que permitió que su acta fuera la primera transcrita en un registro polaco y se crease jurisprudencia.
En su fallo, el tribunal polaco se basó en una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que obliga a reconocer estos vínculos en todos los países miembros.
La situación actual evoca la reciente polémica de las «zonas libres de ideología LGBT», unas resoluciones simbólicas adoptadas por casi 100 municipios polacos desde 2019 que se declararon hostiles a las minorías sexuales.
Aquella deriva provocó que la Unión Europea amenazase con retirar 2.500 millones de euros en fondos de cohesión y declarara a toda la UE como «zona de libertad» para el colectivo.
Debido a esa presión financiera y a varias sentencias judiciales que las calificaron como un atentado a la dignidad humana, la última de estas zonas fue abolida en abril de 2025. EFE
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