Un australiano de 19 años se enfrenta a 7 años de cárcel por crear ‘deepfakes’ sexuales
Sídney (Australia), 15 abr (EFE).- Un joven de 19 años se enfrenta en Australia a una posible pena de siete años de cárcel por crear contenido sexual falso, tras declararse culpable este miércoles de este delito, tipificado en el país oceánico desde 2024 para combatir el auge de la pornografía ‘deepfake’.
El adolescente es la primera persona procesada en Australia bajo la reciente legislación, que penaliza la creación o alteración de material sexual sin consentimiento, y se declaró culpable ante el Tribunal de Magistrados de Adelaida, recogió la cadena pública ABC.
El código penal australiano contempla desde 2024 una pena máxima de 7 años de cárcel por la creación de material sexualmente explícito ‘deepfake’, entendido como contenido ‘online’ manipulado mediante inteligencia artificial (IA) para generar representaciones falsas de personas con apariencia realista.
El joven de 19 años se declaró culpable de haber cometido este delito entre octubre de 2024 y febrero de 2025, y admitió además dos cargos por usar un servicio de telecomunicaciones de forma acosadora u ofensiva, de acuerdo con ABC.
La Fiscalía General de la Commonwealth (CDPP) imputó inicialmente 20 cargos al adolescente, aunque retiró la mayoría a cambio de su declaración de culpabilidad por cuatro de ellos.
Se trata del único caso de este tipo que la CDPP procesa y la siguiente audiencia tendrá lugar el próximo mes en el Tribunal de Distrito de Australia Meridional, según el citado medio.
A su salida este miércoles del Tribunal de Magistrados, el joven, acompañado de su abogado, Tim McGrath, optó por no hacer declaraciones.
En el marco de su regulación digital, Australia aplica desde el pasado 10 de diciembre una de las legislaciones más punitivas contra el uso de redes por parte de menores de 16 años, con una fórmula que incluye multas a tecnológicas y que ha supuesto el bloqueo de millones de cuentas.
Desde la entrada en vigor de la norma, varios países han dado pasos similares, entre ellos Francia, Reino Unido o España, cuyo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que prohibirá el acceso a redes a menores de 16 y que los directivos de las tecnológicas tendrán que asumir responsabilidades por las infracciones.
Siguiendo la estela de Australia, Indonesia prohíbe desde el pasado 28 de marzo el acceso a redes de este grupo de edad, si bien las autoridades no han detallado qué tecnologías de verificación se utilizarán para detectar y desactivar cuentas. EFE
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