Al menos 10 menores secuestrados en República Centroafricana por el grupo rebelde LRA
Bangui, 26 jun (EFE).- Al menos diez menores de entre 14 y 17 años fueron secuestrados en la República Centroafricana por el rebelde Ejército de Resistencia del Señor (LRA), un grupo armado de origen ugandés escondido en la selva centroafricana, confirmó a EFE el Gobierno del país.
«Nos hemos enterado de la toma de rehenes que ha tenido lugar en Yalinga (subprefectura en el este), lo que ha sumido a las familias en la angustia», declaró a EFE la ministra centroafricana de Género y Familia , Marthe Kirimala, sobre unos hechos que ocurrieron durante la noche del miércoles al jueves.
«El Gobierno condena la toma de rehenes y asegura a los familiares de las víctimas su compromiso total para lograr la liberación de los rehenes por todos los medios», añadió.
La líder de la juventud de Yalinga, Verlyn Kogbadia, afirmó a EFE que, antes del secuestro, ya se había informado sobre las amenazas del LRA, que acudió «en gran número» a la zona para perpetrarlo.
«Dimos la voz de alarma, pero no nos hicieron caso; ahora las mujeres lloran a sus hijos y es triste constatar que nos han abandonado», señaló Kogbadia.
Por su parte, el párroco de la Iglesia Apostólica de Yalinga, Paul Yagza, dijo a EFE que el incidente «pone de manifiesto la debilidad y las deficiencias en la defensa del territorio», y que los miembros del LRA «siguen sembrando el caos» en la zona.
El LRA, en la actualidad muy poco activo, es un grupo rebelde que desde 1986 ha buscado establecer en Uganda un sistema de Gobierno fundamentado en los diez mandamientos bíblicos y el nacionalismo del pueblo acholi.
Según la ONU, mataron a alrededor de 100.000 personas en el norte de Uganda y el temor de sus ataques obligó a alrededor de 1,8 millones ha abandonar sus hogares, desencadenando uno de los peores desastres humanitarios del mundo en ese momento.
Asimismo, secuestraron a miles de niños para obligarles a luchar.
El grupo está liderado históricamente por Joseph Kony, un autodeclarado profeta que figura como uno de los criminales más buscados del mundo y que sigue escondido en algún país del centro de África.
Pese a los esfuerzos conjuntos hasta 2017 de los ejércitos de Estados Unidos y Uganda, la ubicación de Kony aún es un misterio, mientras Washington mantiene una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que conduzca a su arresto.
Kony, de 64 años, está acusado en la Corte Penal Internacional (CPI) de numerosos crímenes de guerra, incluidos secuestros y reclutamientos forzados de decenas de niños y niñas y crímenes sexuales. EFE
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