Argentina defiende «legitimidad» en la licitación de la hidrovía Paraná-Paraguay
Buenos Aires, 4 jun (EFE).- El Gobierno de Argentina defendió este jueves la «legitimidad» del proceso de licitación para la concesión de la hidrovía de los ríos Paraná y Paraguay y dijo que avanza hacia su adjudicación a un operador privado.
El Ministerio de Economía de Argentina dijo en un comunicado que sometió el proceso de licitación a una auditoría interna que concluyó de «manera exitosa», afirmó que ninguno de los competidores presentó impugnaciones y que las denuncias presentadas en la Justicia «fueron desestimadas, convalidando la legitimidad del proceso».
«Ahora, tal como indica el reglamento, el Gobierno del presidente Javier Milei avanzará con orgullo hacia la adjudicación de la privatización», indica el comunicado.
La hidrovía Paraná-Paraguay es clave para la salida de buques de cargas de cinco países suramericanos hacia el Atlántico y Argentina busca volver a entregarla a un operador privado, que obtendría un ingreso promedio de 618,6 millones de dólares anuales durante el período base de concesión de 25 años.
La belga Jan de Nul, en sociedad con la argentina ServiMagnus, compite en la licitación con la también multinacional belga Dredging, Environmental & Marine Engineering (DEME).
Ambas empresas belgas presentaron ofertas económicas idénticas, pero el Gobierno de Argentina otorgó una mejor calificación a la propuesta técnica de Jan de Nul.
La licitación quedó envuelta en la polémica después de que un consorcio de empresas estadounidenses que respaldan a DEME enviara una carta a la Casa Blanca y al Gobierno argentino advirtiendo de falta de transparencia en la licitación y un supuesto «sesgo» a favor de Jan de Nul.
Según medios locales, a esto se sumó una carta que el republicano Brian Mast, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, envió en abril al secretario de Estado, Marco Rubio, en la que le advirtió de supuestos vínculos de Jan de Nul con entidades estatales chinas.
Esto motivó que directivos de Jan de Nul se reunieran en mayo pasado con el embajador de los Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas.
El pasado 27 de mayo, Jan De Nul aseguró en un comunicado que, si logra la estratégica concesión de la hidrovía, no habrá participación de empresas chinas ni «injerencia estatal externa» y que incorporará «soluciones tecnológicas provistas por compañías occidentales», dando prioridad a las provenientes de los Estados Unidos.
Este es el segundo proceso de licitación para la concesión de la hidrovía que lleva adelante el Gobierno de Milei después de que el primero, lanzado en noviembre de 2024, fuera declarado nulo en febrero de 2025 ante la presentación de una sola oferta, la de DEME, a la que el Ejecutivo acusó en ese momento de intentar sabotear el proceso, algo que la compañía negó.
Durante la primera -y fallida- licitación circularon en la opinión pública acusaciones contra el Gobierno de Milei sobre el supuesto direccionamiento del concurso en favor de Jan de Nul, algo que esta empresa y el Ejecutivo negaron. EFE
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