Beaufort, el castillo que vuelve al centro de la escalada entre Israel y Hizbulá
Khadija Bousmaha
El Cairo, 31 may (EFE).- Israel anunció este domingo la toma del estratégico e histórico castillo de Beaufort, ubicado a menos de 10 kilómetros de Nabatieh y al norte del río Litani (sur libanés), reavivando el debate en torno a uno de los lugares más sensibles de la región y que vuelve a ocupar un lugar central en la escalada israelí contra el grupo libanés chií Hizbulá.
La captura de esta importante fortaleza es un episodio más en la ofensiva israelí en el Líbano, dado que el castillo de Beaufort -construido por los cruzados en el siglo XII- ha sido históricamente un punto estratégico de gran valor militar y simbólico, por ser un centro de observación y vigilancia.
Un valor que Israel quiso remarcar con el izado de su bandera en el castillo 26 años después de su retirada aquella madrugada del 24 de mayo del 2000, cuando el Ejército israelí abandonó todas sus posiciones en el sur libanés que llamaba la «franja de seguridad».
Esta fortaleza (Qalaat al Shaquif en árabe) ha sido un punto clave en todas las guerras y batallas de Israel en el Líbano desde 1982 y todo por su ubicación estratégica -710 metros sobre el nivel del mar- al ofrecer una vista panorámica de vastas zonas del sur del Líbano y del norte de Israel, claves en un conflicto que sigue pese al alto el fuego.
Durante décadas del conflicto entre ambos países, el castillo fue escenario de batallas, puesto que en la década de 1970, sufrió intensos ataques aéreos israelíes después de que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) lo utilizó como plataforma de lanzamiento de bombardeo contra el Estado judío.
Pero fue en 1982 cuando fue testigo de la batalla más violenta entre las fuerzas israelíes y los combatientes palestinos y sus aliados libaneses, dando lugar a la ocupación israelí hasta el año 2000.
Ahora, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirma que la ocupación del castillo de Beaufort supone un «hito crucial» y un «cambio radical en la política» que Israel lleva a cabo en el país, haciendo que vuelva a ocupar un lugar central con la escalada de las operaciones militares en el sur.
Sobre su importancia estratégica
Algunos expertos militares y analistas políticos árabes y libaneses señalan que la importancia estratégica de la fortaleza no ha disminuido a pesar de los cambios en la naturaleza de la guerra en las últimas décadas, y que tomarlo le permitirá a Israel vigilar los movimientos entre los ríos Litani del sur y del norte y los posibles ataques con drones de Hizbulá.
Incluso, otros consideran que la toma del castillo es una derrota del grupo chií, y se aventuran a asegurar que nos encontramos ante una nueva fase militar que ha superado el Litani y ha llegado al río Zahrani, pudiendo alcanzar pronto los suburbios del sur (bastiones de Hizbulá en Beirut).
Sin embargo, otros analistas opinan que hoy Beaufort no es una fortaleza militar blindada, ni un centro de mando y control, y no estaba equipada con ningún medio defensivo, lo que sitúa a Israel lejos de ocupar por completo el sur o llegar a Beirut.
Asimismo, afirman que Israel exagera en la importancia de la entrada del Ejército a la fortaleza, ya que sostienen que hoy en día Hizbulá y aliados reemplazaron la guerra de colinas por tácticas de ocultamiento y redes de túneles complejas.
Historia del castillo
El castillo, uno de los monumentos históricos y patrimoniales más destacados del sur del Líbano, fue testigo de sucesivas guerras desde la época de las Cruzadas hasta la invasión israelí del Líbano en 1982.
Estuvo bajo el control de varias potencias. Los cruzados lo reconquistaron durante un tiempo y lo llamaron Beaufort -hermosa fortaleza-, y luego cayó en manos de Saladino, y volvió a ser reconquistado por los cruzados durante un tiempo y habitado por los Caballeros Templarios.
Hasta que lo conquistaron los mamelucos bajo el sultán egipcio Baybars en 1268. Posteriormente, también fue testigo de periodos de prosperidad durante el reinado del príncipe Fajrdin al Maaani II, considerado el padre fundador del Líbano.
Desde el 18 de noviembre 2024, el castillo recibe «protección reforzada provisional» por decisión del Comité de la Convención de La Haya (UNESCO), al ser considerado un bien cultural de gran importancia para la humanidad, según un informe de la UNESCO sobre la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado.
Se le otorgó este estatus porque cumple con los criterios del Segundo Protocolo, tras la declaración de Líbano de que no será usado con fines militares, por lo que queda así bajo el máximo nivel de protección internacional.EFE
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