Bolivia dice que el Silala son manantiales y también un «curso internacional»
La Paz, 1 dic (EFE).- El Gobierno boliviano admitió este jueves que las aguas del Silala son manantiales que nacen en su territorio, pero también son un «curso internacional» que fluye hacia Chile, según un estudio científico incluido en el proceso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, que no se pronunció sobre este aspecto.
En una conferencia de prensa tras conocerse la sentencia del tribunal internacional sobre la demanda interpuesta por Chile, el canciller boliviano, Rogelio Mayta, señaló que en la historia de Bolivia el considerar al Silala un manantial y no un agua de curso internacional «fue un mito» construido a fines de la década de 1990.
«¿Desde cuándo se consideró al Silala sólo un manantial? Porque es las dos cosas, es un manantial y a la vez es río. Las aguas surgen, emanan de manantiales que están en territorio boliviano, pero toman un curso y es hacia la frontera de Chile. O sea, son manantiales, pero también es un curso de agua internacional», sostuvo.
Esto, indicó Mayta, quedó establecido en un estudio realizado por el instituto sin fines de lucro DHI, con sede en Dinamarca, contratado en su momento por Bolivia «para que haga una investigación» dentro del proceso tras la demanda chilena ante la CIJ.
«En esa circunstancia, en ese momento, después de prácticamente dos años de estudios, determinaron que era un curso de agua internacional, vale decir, un río internacional. En la contestación a la demanda en 2018 se incluyó esa circunstancia, solamente que estaba restringido, no era de conocimiento público» hasta abril de este año, cuando Bolivia pidió a la CIJ levantar las restricciones sobre el proceso, manifestó.
Mayta enfatizó que «el tribunal no se ha pronunciado sobre este punto» y no hubo una resolución suya «que declare que el Silala es un río o un curso de agua internacional», pero sí mencionó que «Bolivia presentó un estudio de esta naturaleza» y que «no hay nada más que hablar» al respecto.
Según el canciller boliviano, el «mito» de que el Silala era sólo un manantial nació «en momentos del neoliberalismo» en Bolivia, porque «había gente ambiciosa que estaba tratando de hacer negocios» con la concesión de las aguas.
El expresidente de Bolivia Evo Morales acusó a Chile de «robar» y «desviar» las aguas del Silala hacia su frontera, pero Chile contestó a eso con una demanda a Bolivia en 2016 ante la CIJ para evitar que La Paz impida el flujo de las aguas hacia su territorio, al argumentar que el Silala es un río internacional entre ambos países.
Bolivia reaccionó en 2018 con tres contrademandas al considerar que las aguas eran originalmente unos manantiales nacidos en su territorio, pero que fueron canalizadas «artificialmente» gracias a unas obras hechas en la década de 1920 por una empresa de ferrocarriles anglo-chilena, Antofagasta-Bolivia Railway Company, en el Potosí boliviano.
RESOLUCIONES POSITIVAS
El canciller boliviano sostuvo este jueves que las decisiones asumidas por el tribunal de Naciones Unidas son «positivas» para Bolivia, ya que los cinco pedidos planteados por Chile en su demanda «han sido rechazados» por la corte «por no tener sustento jurídico».
La autoridad recordó que Chile acusó a Bolivia de incumplir obligaciones de derecho internacional, lo que fue rechazado por la corte «por unanimidad».
También destacó que, aunque «sin pronunciarse en la parte resolutiva», la CIJ hizo «consideraciones importantes» sobre «preocupaciones» expresadas por Bolivia.
«En el Silala, las aguas discurren por unas canalizaciones artificiales y la corte ha considerado que Bolivia, en función de las propias declaraciones de Chile a lo largo del proceso, tiene el derecho de desmantelarlas cuando considere oportuno» para reponer sus humedales, remarcó Mayta.
El ministro indicó que el fallo «debería dejar muchas lecciones», en particular que «países vecinos, antes que llegar a esta instancia de los tribunales probablemente deberían dialogar más».
La controversia por el Silala erosionó aun más las ya deterioradas relaciones bilaterales a causa de la centenaria reclamación marítima boliviana de un acceso soberano al océano Pacífico perdido en una guerra a fines del siglo XIX, que también llegó a la corte de La Haya.
En 2018, el tribunal determinó que Chile no tiene obligación legal de negociar con Bolivia, aunque las autoridades bolivianas entienden que la sentencia no supone un impedimento para que haya un diálogo. EFE
gb/lnm/rf
© EFE 2022. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.