Brasil eleva el tono y acusa a EEUU de querer tomar el control de sectores de su economía
Brasilia, 16 jul (EFE).- El Gobierno de Brasil afirmó este jueves que el nuevo arancel del 25 % anunciado por Estados Unidos es consecuencia de no haber cedido a las demandas «irrazonables» de la administración de Donald Trump, que exigió tener exclusividad sobre ciertos sectores de la economía brasileña.
«Está claro que lo que incomoda al Gobierno de Estados Unidos es que Brasil no se haya doblegado ante las pretensiones desmedidas y las exigencias irrazonables planteadas durante las negociaciones», dijo el canciller brasileño, Mauro Vieira, en un duro pronunciamiento en Brasilia.
Vieira citó como ejemplo «las demandas de una apertura total, irrestricta y exclusiva para EE.UU. de sectores enteros de la economía brasileña, sin ninguna contrapartida para los productos brasileños».
«En otras palabras, exigían la capitulación», insistió.
El ministro de Exteriores defendió que, desde principios del año pasado, el Gobierno brasileño ha mantenido «más de 30 reuniones» presenciales, virtuales y telefónicas a todos los niveles para negociar «cualquier tema» de la agenda comercial bilateral.
También respaldó la disposición al diálogo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva frente a los recientes comentarios del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, que acusó al líder progresista brasilño de «no negociar de buena fe» y de anteponer «su ego» al interés general.
Vieira tildó las declaraciones de Rubio, divulgadas en sus redes sociales, de «inaceptables y ofensivas». «Ataca, de forma grosera y arrogante, al jefe de Estado de un país amigo», manifestó.
El nuevo arancel es fruto de una investigación de un año de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), que concluyó que ciertas prácticas del Gobierno brasileño son «irrazonables» y perjudican la economía estadounidense.
Entre esas prácticas citó el sistema electrónico de pagos automáticos (PIX), la aplicación de las normas para combatir la corrupción, las leyes de protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado de etanol y la supuesta tolerancia a la deforestación ilegal.
No obstante, Trump ha eximido del castigo a unos 2.100 productos brasileños, como la carne, algunos pescados, café, petróleo, tierras raras y obras de arte, fundamentales para evitar impactos en su mercado doméstico.
Para el jefe de la diplomacia brasileña, esa investigación en la USTR se inició para «compensar» el varapalo que sufrió Trump en el Tribunal Supremo de EE.UU., que a finales del año pasado tumbó su política unilateral de aranceles.
En contraposición, Vieira recordó que EE.UU. acumuló en los últimos 15 años un superávit de 424.500 millones de dólares en el comercio con Brasil, y que el año pasado, el 76 % de las importaciones estadounidenses entraron a Brasil sin pagar aranceles.
«Todas las alegaciones de EE.UU. para justificar la aplicación de los aranceles carecen de fundamento en la realidad», señaló el canciller brasileño.
Además de esa dura declaración, Brasil ha activado el procedimiento para aplicar la llamada ‘Ley de Reciprocidad’, que contempla represalias a terceros países, como limitar las importaciones o suspender concesiones comerciales. EFE
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