Bruselas plantea revisar exigencias de capital a la banca para apoyar su competitividad
Bruselas, 25 jun (EFE).- La Comisión Europea planteará revisar las normas de capital para la banca de la Unión Europea con el fin de facilitar el flujo de fondos entre las filiales de grupos presentes en varios Estados miembros y evitar que las exigencias de las diferentes autoridades se solapen y lastren la actividad de las entidades.
El borrador del informe sobre la competitividad del sector que el Ejecutivo comunitario prevé publicar el 15 de julio, al que tuvo acceso EFE, aboga además por adaptar la aplicación de las normas bancarias internacionales de Basilea a la industria de la UE y por rebajar los requisitos de información a las entidades, entre otras medidas para cerrar la brecha de competividad de la banca europea con la de otras jurisdicciones, en particular Estados Unidos.
En su comunicación, elaborada tras una amplia consulta pública, Bruselas dibuja el retrato de una banca más resiliente y con mejores niveles de capital y liquidez que antes de la crisis financiera que hace 15 años llevó a la UE a adoptar todo un marco regulatorio centrado en garantizar la estabilidad del sistema financiero y asegurar que las entidades tienen colchones suficientes para responder ante crisis sin recurrir a un rescate público.
Pero advierte de que el mercado sigue fragmentado entre países debido a que las autoridades nacionales aplican las normas de manera diferente y en ocasiones sobrerregulan; de que las reglas son «indebidamente complejas y engorrosas», con requisitos de diferentes autoridades que muchas veces se solapan, y de que las normas internacionales a veces no se ajustan a la UE.
«Abordar estos tres retos es fundamental para construir un sector bancario que vaya más allá de la resiliencia y apoye mejor a la economía de la UE financiando el crecimiento, la innovación y la prosperidad a largo plazo», apunta el documento, que aún podría cambiar hasta ser adoptado.
Grupos transfronterizos
Bruselas identifica como una de las grandes barreras a la integración del mercado la exigencia europea de que los grupos bancarios cumplan con los requisitos de capital a nivel de la matriz, pero también de cada una de sus filiales, algo que no ocurre en otras jurisdicciones y que, si bien busca dar seguridad a sobre la estabilidad financiera a nivel local, dificulta que las entidades hagan un uso más eficiente de sus recursos.
Para abordarla, plantea dar a los supervisores poderes para asegurar que los requisitos de capital y liquidez en los grupos internacionales se cumplan a nivel de la matriz, más que de las subsidiarias, así como para obligar legalmente a la matriz a trasladar recursos a sus subsidiarias si fuera necesario.
El Banco Central Europeo, que ha abogado por esta mayor libertad para mover fondos, calcula que eliminando estas restricciones podrían liberarse 230.000 millones al año solo en liquidez.
Bruselas advierte, no obstante, de que la medida debe venir con salvaguardas y propone modificar las normas sobre los fondos de garantía de depósitos nacionales para asegurar que si quiebra un grupo transfronterizo no habrá problemas a nivel estatal.
Simplificar los requisitos
La Comisión Europea plantea, por otro lado, revisar las reglas sobre los diferentes requisitos de capital que imponen las autoridades de supervisión, resolución y nacionales para hacerlos más predecibles, coherentes y proporcionados, sobre todo para las pequeñas entidades.
Esto incluye los requisitos de fondos propios y pasivos elegibles -conocido como MREL y destinado a absorber pérdidas en caso de resolución-, los del Pilar 2 fijados por el supervisor para cada entidad, y otros colchones de capital adicionales a los mínimos que, según señala el Ejecutivo comunitario, muchas veces buscan cubrir los mismos riesgos y acaban solapándose.
Atajar esta acumulación de requisitos, en particular los que aplican las autoridades nacionales más allá de lo obligatorio, es una de las principales reclamaciones de la banca europea, que critica que esto bloquea su capital y mina así su capacidad para prestar a la economía real.
Las autoridades nacionales pueden llegar a requerir hoy más del 10 % del capital de máxima calidad CET1, según la Federación Bancaria Europea, que en su contribución a la consulta pública pidió «reducir dramáticamente» estas exigencias.
Además, para adaptar la normativa internacional al mercado europeo, Bruselas planea revisar el trato que reciben las inversiones en ‘software’, que en Europa computan para el cálculo de capital pero en EE.UU. no, así como la exposición a empresas sin calificación crediticia y a hipotecas.
Se prevé que el Ejecutivo comunitario concrete sus ideas en propuestas legislativas en el primer trimestre de 2027. EFE
lpc/rja/psh