Costa Rica defiende su rol en la cadena productiva y pide a EE.UU. no aplicar arancel
San José, 7 jul (EFE).- El Gobierno de Costa Rica defendió este martes el rol que desempeña el país en las cadenas productivas regionales y pidió a Estados Unidos no aplicarle un arancel del 12,5 %, planteado por el Gobierno de Donald Trump a diversos países en el marco de una investigación sobre trabajo forzoso.
El Ministerio de Comercio Exterior costarricense informó que presentó comentarios ante la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), a fin de solicitar la exclusión de productos originarios de Costa Rica de las medidas arancelarias propuestas por el gobierno norteamericano.
El objetivo principal del documento fue preservar las condiciones de acceso acordadas en el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y EE.UU. (CAFTA-DR).
«Costa Rica no busca reemplazar la producción estadounidense, sino reforzarla mediante cadenas de suministros regionales más seguras, diversificadas y competitivas», afirmó -en un comunicado- la ministra de Comercio Exterior costarricense, Indiana Trejos.
La alta funcionaria agregó que Costa Rica «complementa y refuerza la producción estadounidense» y que los productos costarricenses «forman parte de cadenas integradas que contribuyen a fortalecer la seguridad, la diversificación y la competitividad».
La USTR propuso el pasado 3 de junio la imposición de aranceles del 10 % o del 12,5 %, según la categoría asignada a cada economía, que no han aplicado medidas suficientes para impedir importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzoso en terceros países.
En el caso de Costa Rica, cuyo principal socio comercial es Estados Unidos, el arancel propuesto sería del 12,5 %, según ha explicado el Gobierno costarricense.
La investigación de la USTR sostiene que sesenta economías, incluidas México, Argentina, Israel, Ecuador, El Salvador, Costa Rica, Canadá, Reino Unido y la Unión Europea, habrían mostrado una aplicación insuficiente de medidas para impedir la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso en terceros países.
Antes de adoptarse una decisión final, la propuesta será sometida a un proceso de consulta pública y audiencias. Se prevé que las medidas que eventualmente se adopten den continuidad a la actual política arancelaria estadounidense. EFE
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