Hacer donativos al servicio suizo de rescate aéreo no garantiza servicios de repatriación
Algunas personas de la comunidad suiza residente en el mundo creen que, en caso de emergencia, la REGA, es decir, la Guardia Aérea Suiza de Rescate, puede apoyarlas en caso de necesidad, si forma parte de la comunidad donante que la respalda. Pero la realidad es más complicada.
Cuando su mujer enferma gravemente en Hungría y es ingresada en el hospital, Bernhard Otti lo tiene claro: debe ser trasladada a Suiza para recibir tratamiento. Como pareja suiza jubilada, residente y con domicilio en Europa, mantiene y paga mensualmente su seguro médico en Suiza.
Los Otti vive desde hace varios años en Balatonalmádi, un antiguo balneario a orillas del lago Balaton. Su mujer estuvo ingresada en el hospital durante dos semanas en abril. Otti describe las condiciones como precarias: falta de cuidados, escasa intimidad y carencias como papel higiénico, cubertería e incluso pilas para el electrocardiógrafo, que tuvo que llevar él mismo al hospital.
Otti llamó a la REGA y preguntó por la posibilidad de una repatriación. Al fin y al cabo, ambos son donantes de la organización desde hace años. «Daba por hecho que, como donante, tendría derecho a un traslado de regreso», afirma Otti. Pero la decepción no se hizo esperar: la REGA no le ayudó.
«Me dijeron: si no tiene residencia en Suiza, no hay repatriación», cuenta Otti. No tuvo más remedio que aceptar la situación. Tras leer los estatutos de la REGA, pudo comprender esta negativa. Pero la decepción permaneció: «Seguro que no soy el único que se encuentra en una situación así en el extranjero».
Qué determina la decisión
La REGA decide si un paciente es repatriado a Suiza, en primer lugar, tras una evaluación médica del caso concreto. Un grupo médico asesor evalúa, entre otras cosas, qué opciones de tratamiento existen en el lugar, cuáles son las condiciones higiénicas y si existe riesgo de complicaciones tras, por ejemplo, una operación. La duración prevista del tratamiento y de la rehabilitación también se tiene en cuenta en la decisión.
En caso de enfermedades o lesiones graves, el traslado de regreso suele realizarse en un avión ambulancia. Si el estado de salud es estable, el viaje de regreso también puede organizarse en un vuelo de línea, acompañado por personal médico especializado.
«El traslado de regreso debe ser médicamente necesario o justificado y debe organizarse a través de la central de asistencia de la aseguradora correspondiente; los traslados organizados por cuenta propia a menudo no se reembolsan o se reembolsan parcialmente», explica el servicio suizo de comparativas Comparis al ser consultado al respecto.
Los costes de un vuelo médico o de un transporte con acompañamiento pueden ascender rápidamente a 20.000 o incluso a más de 100.000 francos suizos, dependiendo de la distancia y del acompañamiento médico.
¿Repatriación solo si se tiene residencia en Suiza?
Pero volvamos al caso de Otti: ¿es cierto que sin residencia en Suiza no hay servicio para devolver a una persona afectada a Suiza? Al ser consultada al respecto, la REGA ofrece una visión más matizada. Lo decisivo no es únicamente el domicilio, sino, además de los factores médicos, sobre todo, la garantía de la continuidad del tratamiento.
En concreto, esto significa que, antes de una repatriación, debe aclararse si un hospital suizo admite al paciente y si los gastos del tratamiento están cubiertos. La propia REGA no asume estos gastos.
La fundación pasa la pelota a las aseguradoras médicas. Una de las mayores aseguradoras médicas de Suiza, Helsana, responde a nuestra consulta: «Las repatriaciones a Suiza no forman parte del seguro médico obligatorio».
En caso de residencia permanente en el extranjero, este seguro suele caducar en la mayoría de los casos. En los Estados de la Unión Europea y en la zona de la Asociación Europea de Libre Comercio puede seguir vigente bajo determinadas condiciones —como es el caso de los Ottis—. No obstante, sigue sin cubrir la repatriación. Así lo confirma también Comparis.
¿Quién paga una repatriación?
Helsana explica: «En principio, la cobertura de los gastos está prevista en el marco de los seguros complementarios». Esto supone un dilema, especialmente para los emigrantes de edad avanzada, ya que los seguros internacionales son muy caros o de difícil acceso.
A esto se suma otro problema: muchas aseguradoras no prevén el traslado de vuelta a Suiza, sino al país de residencia correspondiente o a un hospital adecuado de la región. «Por lo tanto, habría que contratar explícitamente un seguro que ofrezca la opción de recibir tratamiento en Suiza», afirma Nicole Töpperwien, directora general de Soliswiss.
En Soliswiss —la cooperativa que se ocupa de los intereses de la comunidad suiza residente fuera del suelo helvético— conoce bien el problema. Tal y como confirma Töpperwien, que ya se ha puesto en contacto con la REGA por este motivo: «Se trata de una afiliación como socio/a benefactor/a y no de un seguro, por lo que, en principio, no existe ningún derecho a la repatriación ni a otros servicios».
De hecho, esta afiliación no ofrece, por lo general, ningún derecho legal a la repatriación.
Sin falsas expectativas
En total, en el año 2025, la REGA repatrió a 1.046 personas en uno de sus tres aviones ambulancia y a 310 personas a bordo de un avión de línea.
La propia REGA se toma el asunto con calma. «Estamos en contacto regular con personas de la comunidad suiza residente en el mundo y tenemos la impresión de que nuestra ayuda se entiende correctamente y de que no hay expectativas erróneas», escribe la portavoz Karin Zahner.
La Rega presta ayuda siempre que es posible, por ejemplo, con asesoramiento médico. «Nuestras coordinadoras de intervenciones y personal médico asesoran y ayudan, por ejemplo, a elegir el centro hospitalario más adecuado en el extranjero; y en caso de problemas lingüísticos, para traducir diagnósticos o facilitar el contacto entre el personal médico tratante, así como en cuestiones relacionadas con la medicación (por ejemplo, medicamentos sustitutivos) o en la organización de toda la repatriación al hospital de destino», explica Zahner.
El servicio suizo de rescate aéreo, lleva a cabo misiones en helicópteros y ambulancias aéreas en Suiza y en el extranjero y funciona gracias a los seguros y los aportes financieros de más de 3,6 millones de donantes. Rega fue fundada en 1952 por Rudolf Bucher bajo el paraguas de la Asociación Suiza de Salvamento en Berna y opera como una fundación independiente y de gestión privada.
Artículo editado por Benjamin von Wyl y adaptado al español por Patricia Islas
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