Dos trabajadores sociales declaran en el juicio a Arcuri sin recordar hechos relevantes
Roma, 18 jun (EFE).- El juicio contra la expareja de Juana Rivas, Francesco Arcuri, acusado en Italia de maltratar a sus hijos, continuó este jueves con la declaración de dos trabajadores de los servicios sociales del municipio de Carloforte, donde residían, quienes no recordaron hechos relevantes, según fuentes judiciales.
En la vista en el Tribunal de Cagliari (Cerdeña, suroeste de Italia), la sexta del procedimiento, prestaron declaración un psicólogo y una educadora del Ayuntamiento de Carloforte, que atendieron a los hijos en 2018.
En sus declaraciones, según informó a EFE el abogado de Juana Rivas en esta causa, Fabio Cannas, ambos testigos «apenas recordaban» los hechos analizados debido al tiempo transcurrido.
«En gran parte no recordaban nada. Hay que tener en cuenta que todos son de Carloforte y existe una especie de actitud de protección hacia su conciudadano (Arcuri)», opinó el letrado.
EFE intentó recabar el testimonio de la defensa de Arcuri, sin obtener respuesta.
El juicio se reanudará el próximo 2 de julio con la comparecencia de nuevos testigos del ámbito de los servicios sociales.
Arcuri está siendo juzgado en Cerdeña por presunto maltrato físico y psicológico a sus dos hijos, en una causa separada de los procedimientos abiertos en el caso de Juana Rivas en España.
El juicio comenzó en septiembre de 2025, aunque la primera audiencia quedó aplazada por cuestiones procesales relacionadas con la representación legal del hijo menor.
Posteriormente, el proceso entró en fase de práctica de prueba y el 26 de febrero declararon Juana Rivas y el hijo mayor de ambos como testigos, quienes relataron ante el juez episodios de golpes, insultos, escupitajos y miedo hacia el padre.
Arcuri, por su parte, defendió públicamente su inocencia y sostiene que las acusaciones son falsas.
El pasado mes de marzo continuaron las audiencias con testigos propuestos por la Fiscalía, entre ellos asistentes sociales, psicólogas y una agente de seguridad.
Algunos de esos testimonios apuntaron a que los menores relataban agresiones o mostraban ansiedad y pánico al hablar de su padre, aunque también declaró una trabajadora social que dijo no haber visto señales físicas directas de maltrato y que describió al hijo menor como actualmente integrado en su entorno. EFE
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