Ecuador lanza fondo de subvenciones para proteger 4,6 millones de hectáreas amazónicas
Quito, 10 abr (EFE).- El Gobierno de Ecuador lanzó este viernes la primera convocatoria de subvenciones del Fondo del Biocorredor Amazónico (Fondo BCA) para impulsar proyectos de conservación y desarrollo sostenible en 4,6 millones de hectáreas de áreas protegidas en la Amazonía, según informó el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica.
La convocatoria, presentada por el Ministerio junto al Fondo BCA, marca el inicio de la fase de ejecución del Programa Biocorredor Amazónico, una iniciativa vinculada a la operación de conversión de deuda por naturaleza.
El Fondo BCA es el mecanismo encargado de canalizar los recursos procedentes del canje de deuda por naturaleza, una operación financiera concretada a finales de 2024 con la que Ecuador refinanció aproximadamente 1.530 millones de dólares de deuda, generó más de 800 millones de dólares en ahorro fiscal y aseguró 460 millones de dólares para la conservación de la Amazonía durante los próximos 17 años.
Desde la cartera de Ambiente informaron que, a través de esta y de futuras convocatorias, se proyecta también proteger 1,8 millones de hectáreas adicionales de bosques y humedales, resguardar 18.000 kilómetros de ríos y restaurar 40.000 hectáreas en la Amazonía ecuatoriana.
Durante la presentación de la convocatoria en Quito, capital de Ecuador, la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, afirmó que con esta iniciativa el país pasa «de los compromisos a la acción» y sostuvo que permitirá convertir la conservación en «una política pública con financiamiento, metas claras y resultados medibles en el territorio amazónico».
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 26 de mayo de 2026 y financiará proyectos centrados en conservación, restauración de ecosistemas, gestión sostenible de bosques, bioeconomía y fortalecimiento de capacidades de comunidades amazónicas.
Podrán presentar propuestas organizaciones del sector público y privado, incluidas entidades de la sociedad civil, centros académicos, empresas y gobiernos locales, siempre que los proyectos se desarrollen dentro del ámbito del Biocorredor Amazónico. EFE
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