El Gobierno de Bolivia sigue a la espera de sindicato convocado a diálogo sobre bloqueos
La Paz, 17 jun (EFE).- El Gobierno de Bolivia sigue a la espera de una respuesta de la Central Obrera Boliviana (COB) a su convocatoria para un diálogo este miércoles sobre la crisis provocada por más de siete semanas de bloqueos de carreteras, impulsados por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
El Ejecutivo citó a los dirigentes sindicales a las 9:00 hora local (13:00 GMT) en la Casa de Gobierno, en La Paz, para abordar una propuesta de «pacificación» del país, pero hasta el momento la COB no se ha presentado ni ha confirmado su asistencia al encuentro.
La propuesta plantea una serie de demandas distribuidas en ocho áreas, entre ellas, derechos humanos, garantías orgánicas y pacificación para asegurar el «derecho a la movilización» y que no haya sanciones contra los sectores promotores de las manifestaciones ,y la exigencia de que se cumplan las promesas electorales del Gobierno.
«Lo importante es que le demos una señal al país, tenemos que encontrar un camino para avanzar, el bloqueo no es el camino con el que vamos a solucionar nuestras diferencias», expresó este miércoles el viceministro de Autonomías, Adrián Oliva, antes de ingresar al encuentro con los líderes sindicales.
La COB y la Federación de Campesinos de La Paz lideran desde el 6 de mayo los bloqueos de carreteras para exigir la renuncia de Paz, sumando luego el respaldo de los sectores afines al expresidente boliviano Evo Morales (2006-2019).
La mayor entidad sindical del país se abrió en la víspera a sostener un encuentro con el Ejecutivo tras considerar que su movilización se ha «politizado», al ser relacionada con Morales, a quien el Gobierno acusó de financiar las protestas supuestamente con dinero del «narcotráfico».
Asimismo, los campesinos de La Paz también enviaron el martes una carta a Paz condicionando el diálogo al cumplimiento de cinco puntos, como una «amnistía presidencial y restitución de garantías» ante los procesos penales contra algunos manifestantes y la anulación o modificaciones a decretos y leyes recientemente aprobadas.
Sin embargo, la reunión con este sector todavía está pendiente de una programación.
El conflicto ha ocasionado desabastecimiento de alimentos, de combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades y ha dejado al menos 16 fallecidos, 13 de ellos por falta de atención médica oportuna por los bloqueos, y pérdidas económicas estimadas en 2.760 millones de dólares.EFE
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