El líder laborista escocés niega un pacto antinacionalista con el populista Reform
Glasgow (Reino Unido), 17 abr (EFE).- El líder del Partido Laborista en Escocia, Anas Sarwar, ha negado haber buscado un acuerdo con el partido populista Reform UK con el supuesto fin de formar un frente contra el gobernante Partido Nacional Escocés (SNP), en pleno inicio de la campaña para las elecciones autonómicas del 7 de mayo.
La controversia se originó durante un debate electoral emitido el martes por Channel 4, en el que el líder local del Reform, Malcolm Offord, aseguró que Sarwar le planteó en privado que ambas formaciones “debían trabajar juntas” para desalojar del poder al SNP.
Sarwar negó esa conversación, que calificó de “sin sentido”, y posteriormente tildó las acusaciones de “mentira”, insistiendo en que no habrá “pactos, acuerdos en la sombra ni contactos” con Reform, un partido populista con tintes ultraderechistas.
La controversia ha seguido escalando, con el SNP insistiendo en que existe un posible “pacto encubierto” entre laboristas y Reform.
El Parlamento escocés cuenta con 129 escaños y el SNP gobierna actualmente con 60, tras quedarse a uno de la mayoría absoluta en 2021. Los sondeos lo sitúan ahora de nuevo como primera fuerza, aunque sin garantías de mayoría suficiente.
El sistema electoral escocés, de carácter mixto, permite que un candidato a ministro principal pueda ser elegido con el apoyo o la abstención de otros partidos, incluso si su formación no es la más votada, lo que abre la puerta a acuerdos postelectorales sin necesidad de coaliciones formales.
Algunos medios han especulado con que Sarwar estaría dispuesto a diversas alianzas para desbancar al SNP, en el caso de que este último partido gane las elecciones pero sin mayoría suficiente.
La polémica coincide además con un momento delicado para Sarwar, que ha marcado distancias con el primer ministro británico, Keir Starmer, tras haber pedido su dimisión en febrero por la gestión de su Gobierno.
El líder laborista escocés ha reiterado en los últimos días que mantiene esa posición, aunque ha insistido en que la campaña autonómica debe centrarse en Escocia y no en la política de Londres, y ha optado por no implicar a Starmer en los actos electorales.
La campaña se desarrolla con un creciente foco en los posibles pactos tras las elecciones, además de en cuestiones como la sanidad, el coste de la vida y la independencia de Escocia. EFE
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