El Parlamento letón aprueba un Gobierno interino de centroderecha encabezado por Kulbergs
Riga, 28 may (EFE).- El Parlamento letón dio este jueves su confianza al nuevo Gobierno de coalición de centroderecha encabezado por Andris Kulbergs, que dirigirá el país báltico hasta las elecciones generales del 3 de octubre tras la dimisión de Evika Siliņa por la crisis desatada por la incursión de drones.
El Parlamento o Saeima, compuesto por cien diputados, apoyó con 66 votos a favor del gabinete de 15 ministros liderado por Kulbergs, un exejecutivo del sector de ventas y distribución de automóviles que representa a la alianza centrista-conservadora Lista Unida (AS), mientras que 25 se pronunciaron en contra.
«No tengo miedo de asumir responsabilidad y es por ello que me gustaría asumir la supervisión directa de cuestiones que hasta ahora han sido patatas calientes de irresponsabilidad», declaró Kulbergs durante el debate previo y citó como algunas de sus prioridades la preparación de las elecciones y los problemas del proyecto Rail Baltica y de la aerolínea estatal airBaltic.
En el nuevo Gobierno, que combina figuras veteranas y nuevas incorporaciones, las carteras ministeriales están repartidos equitativamente entre AS, la nacionalista Alianza Nacional (NA), la centrista Unión de Verdes y Agricultores (ZZS) y la liberal centrista Nueva Unidad (JV) de Siliņa.
La ministra de Asuntos Exteriores, Baiba Braže; el ministro de Economía, Viktors Valainis, y el ministro de Salud, Hosam Abu Meri, conservarán sus puestos, mientras que Daiga Mieriņa, del ZZS, continuará como presidenta del Saeima.
El ex primer ministro (2016-2019) Māris Kučinskis, de AS, será ministro de Finanzas y la cartera de Interior recaerá en Jānis Dombrava, considerado representante del ala más dura de la NA.
Braže y Abu Meri fueron nominados por JV, que también designó al coronel Ravis Melnis como ministro de Defensa.
El acuerdo de coalición firmado este jueves concede prioridad a la defensa y la seguridad interior del país báltico, que comparte fronteras con Rusia y Bielorrusia, y que se ha comprometido a destinar el 5 % del PIB a defensa y a desarrollar de manera decidida la industria militar y nacional.
«Con respecto a la seguridad y resiliencia de la sociedad, garantizaremos pleno apoyo a los servicios de defensa y asuntos internos para fortalecer la frontera, la defensa aérea y reforzar la seguridad interna y externa del Estado», afirma el documento.
La crisis del Gobierno de Silina, que dimitió el pasado día 14, se desató cuando dos drones ucranianos se desviaron, debido a las medidas de guerra electrónica rusa, según aseguró Kiev, y penetraron en el espacio aéreo letón, donde provocaron una explosión al impactar en un depósito de petróleo vacío en Rezekne, a 60 kilómetros de la frontera con Rusia.
Siliņa responsabilizó al hasta entonces ministro de Defensa, el socialdemócrata Andris Sprūds, del fracaso a la hora de interceptar los drones y forzó su dimisión, lo que provocó la pérdida de confianza de los socialdemócratas Progresistas. EFE
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