El reparto gratuito de pipas a adictos al crack en Bolonia indigna a ultraderecha italiana
Roma, 28 ago (EFE).- La decisión del Ayuntamiento de Bolonia (norte de Italia) de distribuir de forma gratuita 300 pipas de aluminio a consumidores de crack ha desatado las críticas de la ultraderecha italiana, que acusa a la administración local de «fomentar el consumo de drogas» y de «malgastar dinero público».
La medida, impulsada por el consistorio liderado por el progresista Partido Demócrata (PD), busca reducir los daños asociados al consumo de esta droga, como heridas, infecciones y enfermedades como la hepatitis o el VIH, y forma parte de un proyecto piloto de salud pública.
El vicepresidente del Gobierno y ministro de Transportes, Matteo Salvini, líder de la ultraderechista Liga, calificó la iniciativa de «locura».
«La droga es muerte y da asco. Debe ser detenida, no incentivada», escribió en su cuenta de X.
También el partido de la primera ministra Giorgia Meloni, Hermanos de Italia (FdI), arremetió contra el alcalde de Bolonia, Matteo Lepore, a quien acusa de «ayudar al narcotráfico en lugar de combatirlo».
«Para la izquierda será una idea ‘estupefaciente’, para nosotros, en cambio, es absurda y perjudicial», ironizó la formación en su cuenta de Instagram.
Además, el eurodiputado de FdI Stefano Cavadegna acusó a Leopore de comportarse «más como un traficante que como garante de la legalidad» y avanzó que su formación denunciará al Ayuntamiento por instigación a delinquir y luego al Tribunal de Cuentas por «despilfarrar el dinero de los boloñeses».
El programa está financiado íntegramente por el Ayuntamiento boloñés y tiene un coste estimado de 3.500 euros.
Tras las críticas de la ultraderecha, la concejala de Seguridad de Bolonia, Matilde Madrid, explicó que el proyecto, en marcha desde principios de 2024, ha evidenciado resultados «muy significativos».
Madrid defendió que en los primeros meses de trabajo han observado una disminución «muy significativa» de las patologías relacionadas con el consumo, como la hepatitis, menos transmisión del VIH así como un menor consumo de sustancias y un aumento de las personas que piden apoyo para salir de la dependencia.
Asimismo, argumentó que, al igual que en los años 90 se distribuyeron jeringas estériles ante la epidemia de heroína, ahora se entregan materiales seguros para evitar riesgos asociados al crack, una sustancia que consideró «una verdadera emergencia sanitaria» en muchas ciudades italianas.
«Es muy cómodo decir ‘la droga hace daño’, pero luego hay que actuar continuamente. Nosotros, en cambio, preferimos apoyar a las personas y sus recorridos de salida», concluyó Madrid. EFE
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