El rey emérito español Juan Carlos I defiende su trayectoria al recibir un premio en Francia
El rey emérito español Juan Carlos I defendió este sábado en París su trayectoria política al recibir un premio por su memorias, aunque admitió que a veces le «entristecen» las críticas en su país.
El exjefe de Estado, de 88 años, fue galardonado con un premio especial por «Reconciliación», en el marco de la Jornada del Libro Político en la Asamblea Nacional francesa, una iniciativa organizada desde 1991 por la asociación Lire la Société y que cada año recompensa varias obras de carácter político.
Ante una sala llena de la cámara baja, en el emblemático palacio Borbón a orillas del Sena, Juan Carlos I, instalado en Abu Dabi desde 2020, leyó su discurso en francés, con bastantes dificultades.
En primera fila se encontraban sus hijas, las infantas Cristina y Elena, y su nieto Felipe Juan Froilán.
«Sé que no es habitual que un rey escriba sus memorias», empezó diciendo el exsoberano, recordando que su padre le aconsejó no hacerlo.
Pero estimó que era necesario un relato escrito «en primera persona por el propio protagonista, aquel que podía aportar el mayor conocimiento sobre él, sobre lo que hizo y por qué lo hizo».
– País «hipercrítico» –
El rey emérito, que coescribió «Reconciliación» con la autora francesa Laurence Debray, dijo conocer «los riesgos que implica emprender la escritura y publicación de unas memorias sobre sí mismo y sobre su actuación como jefe de Estado de un viejo país europeo que, precisamente porque es viejo, se muestra hipercrítico con casi todo y aún más con quien ha ejercido durante más de 40 años su más alta magistratura».
En el libro, publicado a finales del año pasado, Juan Carlos I habla sobre su papel en la transición democrática tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, sus tensas relaciones familiares y el «error» que supuso aceptar millones de euros de Arabia Saudita.
En estas memorias, pudo volcar «hechos y datos que considero pertinentes para la historia y de los cuales estoy decididamente orgulloso; emociones, sentimientos y esperanzas que pertenecen a mi historia personal, así como la debilidad y los errores que he podido cometer como ser humano y de los cuales no puedo estar orgulloso», dijo este sábado en su discurso de una decena de minutos.
«Hoy, al mirar hacia atrás, el presente no me abruma, aunque a veces lo admito, puede entristecerme», añadió.
«Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra y de que siempre hay juicios sobre casi todo».
El libro reabrió el debate en España sobre el legado del reinado de Juan Carlos I y sus vínculos con Franco, cuya muerte supuso su acceso al trono.
– «Testimonio fundamental» –
Entre los pasajes más controvertidos del libro destacan las cálidas palabras que le dedica a Franco, quien gobernó España de forma dictatorial tras su victoria en la devastadora Guerra Civil (1936-1939).
El anuncio del premio esta semana desató cierta polémica en España. Ante tal revuelo, la asociación organizadora insistió en el valor testimonial del libro.
«Es un libro que relata una historia, una trayectoria personal, de una persona que desempeñó un papel fundamental en el retorno de la democracia» en España, explicó a AFP Luce Perrot, fundadora de Lire la Société, días antes de la entrega del galardón.
«Este testimonio es fundamental para la historia política de Europa y de España», añade, insistiendo en que el jurado, formado por una veintena de periodistas y editorialistas de los principales medios franceses, «juzga un libro» y no una persona.
Juan Carlos de Borbón, nombrado por Franco como su sucesor, fue una figura clave en el camino de España hacia la democracia tras la muerte del dictador en 1975.
Pero la opinión pública se volvió drásticamente en su contra en 2012 cuando, en plena crisis financiera en España, se supo que había realizado un viaje para cazar elefantes en Botsuana.
Dos años después, atrapado en una serie de escándalos, abdicó en favor de su hijo Felipe.
En agosto de 2020 abandonó España para instalarse en Abu Dabi, donde reside desde entonces. En contadas ocasiones ha vuelto a su país para participar principalmente en regatas en Galicia.
El debate sobre su regreso a España se avivó recientemente, cuando el gobierno del socialista Pedro Sánchez desclasificó documentos del intento de golpe de Estado ocurrido el 23 de febrero de 1981.
Los documentos confirman el papel protagónico de Juan Carlos en el fracaso de los golpistas, a quienes paró los pies con un discurso televisado en el que afirmó que no podía «tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático» entonces en curso.
es/avl