España acaba con la magia de Francia y saca viaje para la final de Nueva York
España se clasificó para la final del Mundial 2026 al vencer 2-0 a Francia este martes en Arlington, cerca de Dallas, y el domingo se enfrentará con el ganador del partido que jugarán Argentina e Inglaterra el miércoles en Atlanta.
La Roja logró el triunfo gracias a los goles de Mikel Oyarzabal (22′, de penal) y Pedro Porro (58′) y a una extraordinaria defensa que desactivó por completo el ataque francés, que hasta ahora había maravillado en el torneo y que no conectó ni un solo disparo al arco de Unai Simón.
«En este partido España ha mostrado algo más», admitió el DT de Francia, Didier Deschamps. «Hemos estado un tono por debajo en el plano técnico frente a un equipo que controló muy bien el partido y más».
El de este martes fue el quinto tanto en la Copa del Mundo de Oyarzabal, que iguala la máxima cantidad de goles de un español en un Mundial, al igual que Emilio Butragueño (México 1986) y David Villa (Sudáfrica 2010).
España se clasifica para la segunda final mundialista de su historia. La primera acabó con la única estrella que luce la Roja, gracias al recordado tanto de Andrés Iniesta en el minuto 116 (en la prórroga) contra Países Bajos en Sudáfrica 2010.
«Es un lujo, solo para los elegidos, una final del Mundial está al alcance de pocos. Hay que asimilar todo esto» se felicitó el seleccionador de la Roja, Luis de la Fuente.
De hecho, el recorrido de España en este Mundial tiene muchas similitudes con el de hace 16 años: un primer resultado adverso (derrota 1-0 contra Suiza entonces por empate 0-0 ante Cabo Verde en esta edición) para ir mejorando durante el torneo, gracias a la posesión de la pelota y una gran defensa (un sólo gol concedido en todo el campeonato, en cuartos contra Bélgica).
El domingo en el MetLife Stadium, en East Rutherford, en las afueras de Nueva York, España tendrá la ocasión de colocarse una segunda estrella en el pecho.
Este martes logró también la tercera victoria consecutiva de España sobre Francia, tras las semifinales de la Eurocopa 2024 (2-1) y de la Liga de Naciones el año pasado (5-4).
«Francia es un equipo dificilísimo. Hoy nos enfrentábamos a una de las mejores plantillas, a un grupo de jugadores estupendo. Pero como equipo, nosotros somos los mejores del mundo», destacó De la Fuente.
– El error se paga «cash» –
A estas alturas de la competición, cualquier error se paga caro y eso lo sufrió el lateral francés Lucas Digne. Tras unos primeros minutos de tanteo por parte de ambos equipos, un centro de Marc Cucurella desde la izquierda trató de controlarlo Digne, sin darse cuenta que Lamine Yamal llegaba por detrás. En lugar de la pelota pateó al extremo español.
Penalti para España y Mikel Oyarzabal, un consumado especialista desde los once metros, convirtió la apertura.
Por primera vez en el torneo, los Bleus se veían en desventaja y obligados a dar un paso al frente para igualar. Y, además, poco después perdieron a su mejor defensa, William Saliba, por lesión muscular.
Francia acusó el doble golpe y estuvo muy cerca de encajar un segundo gol antes descanso: en la mejor acción de ataque de la Roja, Lamine Yamal y Dani Olmo hicieron una pared al borde del área y Dayot Upamecano metió la punta de la bota para evitar que Fabián Ruiz rematara el centro del extremo.
España controló muy bien en la primera parte a los cuatro jugadores ofensivos de Francia, que habían maravillado hasta ahora en el torneo: Barcola fue por momentos el más activo, Mbappé tuvo alguna carrera y tanto Olise como Dembélé participaron muy poco. Pero quedaban, al menos, otros 45 minutos.
– Porro goleador; Mbappé ofuscado –
La segunda parte comenzó con la misma tónica, pese a los primeros cambios de Deschamps (Koné y Doué por Tchouaméni y Barcola), pero antes de que surtieran efecto llegó la sentencia de España en otra pared de Dani Olmo, esta vez con Pedro Porro y el lateral del Tottenham superó en el mano a mano a Maignan (58′).
Desesparada por la desventaja de dos goles, Francia arriesgó y Mbappé trató de echarse al equipo a la espalda. En el minuto 65 disparó el primer chut entre palos de los Bleus, Simón desvió a córner (en las estadísticas oficiales no constó como disparo a portería), y tres más tarde lo volvió a probar desde la frontal, pero tocó en un defensa y se perdió por la línea de fondo.
Pero cuando el capitán de los Bleus quiso despertar a su equipo, ya era tarde. Los aficionados españoles ya celebraban la clasificación a la final con gritos de «¡Olé, olé!» a cada pase de la Roja.
mcd/ma