España y otros 15 países piden más fondos para PAC y regiones y nueva deuda común
Bruselas, 26 may (EFE).- España y otros quince países de la Unión Europea han reclamado más dinero para la Política Agrícola Común (PAC) y la Política de Cohesión en el próximo presupuesto del bloque a largo plazo, en el que también defienden que un esquema «más gradual» para devolver la deuda actual y realizar nuevas emisiones deben considerarse como «opciones viables».
Así lo expresan un una carta conjunta un grupo de dieciséis Estados miembros que se autodenominan ‘Amigos de la Cohesión’ y del que forman parte, además de España, Italia, Polonia, Portugal, Grecia, Bulgaria, Chequia, Estonia, Croacia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Rumanía, Eslovenia y Eslovaquia.
En el documento, desvelado el mismo día en que los secretarios de Estado para la UE de los Veintisiete debaten el Marco Financiero Plurianual (MFP) del periodo 2028-2034, los firmantes señalan que, según la propuesta de la Comisión, los fondos agrícolas, pesqueros y regionales «son las únicas políticas que se enfrentan a recortes» a pesar del aumento «global» del presupuesto.
Por ello, reclaman «un incremento de las asignaciones presupuestarias destinadas a los Estados miembros» en el borrador presupuestario, que las capitales deben distribuir entre la PAC, los programas de Cohesión y la pesca, entre otras prioridades.
Además, estos dieciséis países argumentan que «estas políticas contribuyen de manera significativa a los objetivos clave de la UE», así como que son los programas «con mayor visibilidad» para los ciudadanos del bloque.
Con respecto a la financiación de las futuras cuentas, los Amigos de la Cohesión se muestran «abiertos» a debatir nuevas fuentes de ingresos que «alivien de manera efectiva la presión sobre los presupuestos de los Estados miembros, al tiempo que añaden que «cualquier nuevo recurso propio debe ser genuino, justo, sencillo y no regresivo».
En esta línea, abogan por refinanciar la deuda contraída en el marco del fondo de recuperación (unos 25.000 millones de euros anuales) para que su reembolso sea «más gradual», y añaden que emitir «nueva deuda conjunta» para distribuir entre los socios comunitarios en forma de préstamos.
Estas deberían ser «opciones viables para financiar inversiones y bienes públicos europeos esenciales para la autonomía estratégica a largo plazo», subrayan.
En declaraciones a los medios antes de participar en la reunión, el secretario de Estado español para la Unión Europea, Fernando Sampedro, dijo ser consciente de que «muchos Estados miembros» que firman la carta han hecho «esfuerzos» para acomodar en ella las ideas del «repago gradual» y la deuda conjunta, al tiempo que remarcó que «es evidente que es la respuesta a cómo situar el MFP al nivel de ambición que necesita la UE».
«Nos sentimos muy acompañados en ese diagnóstico de que la deuda conjunta y el repago gradual van a jugar un papel para tener más margen para afrontar esa ambición», expresó.
En general, Sampedro vio como un «éxito colectivo» y un «logro particularmente importante» la posición común plasmada por estos dieciséis países en una «declaración muy ambiciosa» sobre cómo el club debe ser «capaz de financiar los bienes públicos europeos», entre los que citó la seguridad y la defensa pero también la «triple» transición verde, digital y social. EFE
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