Familiares de presos políticos cumplen 100 días de vigilias frente a cárceles venezolanas
Caracas, 18 abr (EFE).- Familiares de presos políticos cumplieron este sábado 100 días de vigilias frente a cárceles de Venezuela, donde esperan la libertad de sus parientes en medio del proceso de amnistía comenzado en febrero.
El 8 de enero, cinco días después de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, el presidente del Parlamento y jefe negociador del chavismo, Jorge Rodríguez, anunció la «liberación» de un «número importante de personas» como un «gesto unilateral» por «la paz y la convivencia».
Cien días después, y tras dos meses de aprobada la amnistía, familiares aseguran que «sigue imperando la mentira, la burla, el sufrimiento y la revictimización», como expresó este sábado Andreína Baduel, de la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP), desde las afueras del Rodeo I, una cárcel cerca de Caracas.
La activista señaló esa prisión como un «centro de torturas» donde, en «los últimos diez días, han incrementado el trato cruel».
Cada uno de los familiares sostenía una hoja que tenía escrito «100 días esperando por», seguido del nombre de su pariente, mientras coreaban: «Justicia, justicia, justicia y libertad, todos son inocentes, ninguno delincuente».
Baduel señaló que, si bien sienten «un inmenso dolor y preocupación», en este tiempo «se ha fortalecido la fe, la resiliencia y la dignidad».
«Hoy más que nunca estamos convencidos de que estamos haciendo lo correcto por salvarle la vida a los nuestros, y no nos cansaremos de exigir la libertad plena e inmediata de todos los presos políticos, el cese de la tortura y justicia», expresó.
La activista denunció que también se cumplen 14 días de «suspensión arbitraria de visitas» a su hermano, Josnars Baduel, hijo de Raúl Isaías Baduel, exministro de Defensa de Hugo Chávez y fallecido en prisión en 2021.
La joven alertó de que la vida de él «está en riesgo» como consecuencia de «las torturas a las que fue sometido», por lo que exige una prueba de vida, así como su libertad.
El Rodeo I fue el sitio de reclusión del gendarme argentino Nahuel Gallo, liberado en marzo, quien describió ese recinto como un «lugar de tortura psicológica», así como del francés Julien Février, quien salió a principios de abril tras 15 meses de detención.
La ONG Foro Penal, que lidera la defensa legal de los presos políticos, actualizó este sábado la cifra de estos detenidos e indicó que hay 477, de los cuales 111 están en el Rodeo I.
Según cifras oficiales, más de 8.000 personas han sido amnistiadas, de las cuales la gran mayoría tenía medidas restrictivas de su libertad.
Las autoridades aún no han publicado un listado con las identidades de los amnistiados, pese a la petición pública del alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Türk. EFE
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