Francia permite eliminar más lobos al año tras los aumentos de ataques al ganado en 2025
París, 24 feb (EFE).- El Gobierno francés permitirá que se eliminen más lobos al año, del tope actual del 19 % hasta el 23 %, debido a los aumentos de los ataques contra el ganado por parte de estos cánidos, cuyo nivel de protección ya fue rebajado el pasado año.
Estas nuevas reglas, que entran en vigor a partir de este martes, fueron justificadas por el Ejecutivo basándose en las primeras estimaciones del año 2025.
Según las mismas, el número de ataques de lobo en Francia «aumentó aproximadamente un 10 % (4.441 ataques), mientras que el número de animales víctimas creció un 15,1 % (12.927 reses, principalmente ovinos).
«Cada ataque genera una profunda angustia psicológica en los ganaderos y conlleva notables consecuencias económicas», alertó el Ejecutivo francés, en un comunicado.
Con la nueva derogación, que el Gobierno asegura estar en línea con la normativa europea sobre la protección del lobo, el número máximo de estos animales que pueden ser eliminados anualmente pasa del 19 % al 21 % de la población (de 192 a 227 lobos).
Sin embargo, este límite podrá elevarse al 23 % (248 lobos en total), según la presión de depredación constatada. Se estima que Francia cuenta con algo más de 1.000 lobos en su territorio.
Además, la administración francesa permite también a los ganaderos realizar tiros de defensa para proteger sus cabañas, cuenten o no con medidas de protección previas.
«En caso de daños graves», se podrán incluso autorizar batidas organizadas en el primer semestre de 2026 para proteger explotaciones que aún no tengan medidas de protección, agregó el Ejecutivo.
No obstante, el Gobierno recordó que esas batidas deberán respetar el periodo de protección dedicado a los lobeznos recién nacidos, que va del 15 de abril al 15 de junio.
Gracias a una directiva de la CE de 1992, el lobo llegó a ser catalogado como ‘especie estrictamente protegida’, estatuto que fue rebajado al de ‘especie protegida’ en junio de 2025, una medida criticada por las asociaciones medioambientales. EFE
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