Gazatíes celebran la Fiesta del Sacrificio entre ruinas y con temor a ataques de Israel
Ahmad Awad
Gaza, 27 may (EFE).- Cientos de gazatíes se concentraron este miércoles entre las ruinas de la plaza Saraya de la ciudad de Gaza para rezar en el Aíd al Adha o Fiesta del Sacrificio, con miedo por los continuos ataques de Israel, que persisten pese al cese al fuego acordado hace casi ocho meses.
«Celebramos este día a pesar de los bombardeos, a pesar de la destrucción. Rezamos la oración del Aíd al aire libre, entre las casas destruidas, entre las viviendas destruidas, a pesar del asedio», dice a EFE uno de los fieles, Bilal Ahmad Lebadh, desplazado del barrio de Zeitún de la capital gazatí.
Numerosos gazatíes con discapacidades físicas, muchas provocadas por la guerra, acudieron al llamado a la oración, bajo resguardo de policías palestinos desplegados en los accesos hacia la plaza Saraya.
Incertidumbre ante los ataques
«Este es el peor (Aíd al Adha). ¿Por qué? Porque no hay seguridad. Los judíos dijeron que había una tregua, pero no hay tregua, y los ataques son más duros que durante la guerra», comenta por su parte Alaa Abu Mahani.
Abu Mahani explica que antes del cese al fuego recibían órdenes de evacuación y sabían que solo estaban relativamente a salvo en ciertos puntos, pero que ahora, tras regresar a sus antiguos vecindarios, sienten más incertidumbre.
«Hoy en tu propia ciudad, en el lugar donde estás sentado, no sabes quién pasa junto a ti, a quién quieren atacar, quién vive arriba tuyo, quién va a ser objetivo, quién va a ser bombardeado», agrega.
Este año, la Fiesta del Cordero en la capital gazatí se celebra tras una noche de bombardeos israelíes, que mataron al menos a siete personas en uno de sus barrios, entre ellas el nuevo líder de la rama militar de Hamás, Mohammad Odeh.
El hombre se pregunta: «¿Cómo puede haber alegría durante el Aíd si no puedes estar seguro?», y mientras aviones israelíes «sobrevuelan Gaza constantemente y en cualquier momento pueden bombardear».
Un Aíd sin sacrificios
El sacrificio de ovejas, corderos, cabras o vacas es el ritual alrededor del que gira el Aíd, una de las festividades más importantes del islam, en la que las familias preparan carne que comparten con vecinos y personas necesitadas.
Además, es usual preparar dulces, dar regalos a los niños o vestir ropa nueva, algo de lo que la mayoría de los gazatíes han sido privados por la ofensiva israelí, que ha dañado un 77 % de sus edificios y mantiene a unas 800.000 personas desplazadas en tiendas de campaña y refugios temporales.
Este año, explica Abu Mahani, dependen de nuevo de comida enlatada. «No hay sacrificios, porque los animales son extremadamente caros. Es difícil que alguien los compre, incluso si tiene dinero».
Otro gazatí, Ahmed Adiab, señala que cada año, desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, el Aíd ha ido a peor.
«En años anteriores, el primer año, era más llevadero, había algunos sacrificios. El año siguiente hubo menos, pero este Aíd no hay sacrificios en absoluto, ni siquiera carne congelada o refrigerada que pueda servir como alternativa», dice.
Esta fiesta transcurre, para los gazatíes consultados por EFE, entre escasez, desempleo y destrucción, en medio de una crisis humanitaria que, aseguran, no muestra señales de alivio. EFE
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