Gobierno de Bolivia pide «tregua» en bloqueos para avanzar en el diálogo con manifestantes
La Paz, 18 jun (EFE).- El Gobierno de Bolivia sostuvo este jueves que es necesaria una «tregua» y el levantamiento de los bloqueos de carreteras que realizan desde inicios de mayo los sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz para que pueda avanzar el diálogo hacia la resolución del conflicto.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, dijo a los medios que una condición «fundamental para establecer una mesa de diálogo es la pacificación del país, lo que implica el desbloqueo inmediato» de las carreteras para que regiones como La Paz, donde iniciaron las protestas, puedan «empezar a trabajar normalmente».
«En este momento estamos con el mayor esfuerzo, en el muy corto plazo, para que el diálogo llegue a un acuerdo y desmovilice todo este bloqueo. La prioridad para nosotros, incluso antes de iniciar, es pedir esta tregua y esta tregua tiene que permitirnos (…) que se normalice la circulación», manifestó.
El ministro explicó que la declaración del estado de excepción que reclaman varios sectores perjudicados por las protestas está «en permanente evaluación» y se aplicará «en el momento que se necesite».
Lupo destacó el primer acercamiento que hubo el miércoles entre el Gobierno y los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), que es uno de los sectores en conflicto, y expresó su confianza en que «este diálogo sea fructífero».
En la víspera, Paz y ocho ministros tuvieron un encuentro con una delegación de la COB liderada por su máximo dirigente, el minero Mario Argollo, quien condicionó el avance del diálogo a la «liberación» de los manifestantes detenidos.
El diálogo entró en pausa y se acordó crear una comisión jurídica para revisar individualmente la situación de cada detenido.
Al respecto, Lupo sostuvo que «un instrumento de diálogo no puede estar reñido con la ley», por lo que no se puede «establecer temas que vayan a dar impunidad a quienes hayan cometido delitos».
El ministro ratificó que es necesario identificar a los «responsables» de actos violentos y excesos cometidos en medio de las protestas, y también de la «asfixia» contra las ciudades bloqueadas.
«Va a ser un diálogo responsable, que pacifique el país, pero que claramente establezca responsabilidades de lo que ha ocurrido en La Paz», agregó.
La COB y la Federación de Campesinos de La Paz lideran desde el 6 de mayo los bloqueos de carreteras para exigir la renuncia de Paz, sumando luego el respaldo de los sectores afines al expresidente boliviano Evo Morales (2006-2019).
Los campesinos de La Paz tienen cinco exigencias para negociar, incluida una «amnistía presidencial» para los manifestantes procesados, mientras que los seguidores de Morales descartan dialogar e insisten en la renuncia de Paz.
El conflicto ha ocasionado desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades y ha dejado al menos 16 fallecidos, 13 de ellos por falta de atención médica oportuna por los bloqueos, y pérdidas económicas estimadas en 2.760 millones de dólares. EFE
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