Guinea Bissau elige diputados para tratar de salir de la crisis política
Guinea Bissau votó este domingo en una elecciones legislativas que buscan sacar al país de más de tres años de crisis política, que ha tenido bloqueada a esta excolonia portuguesa de África Occidental.
Las oficinas de votación comenzaron a cerrar a la hora prevista, 17H00 (GMT y locales), sin incidentes notables señalados durante la jornada.
Sólo un poco menos del 3% de los electores no pudo votar porque sus nombres no figuraban en las listas electorales, indicó a la AFP al terminar la jornada el presidente de la Comisión nacional electoral (CNE), Pedro Sambù.
Unos 760.000 electores estaban llamados a las urnas para unos comicios proporcionales a una vuelta, con la participación por primera vez de un mínimo de 36% de mujeres candidatas en las listas de los 21 partidos en liza.
Las legislativas se llevaron a cabo en calma, según la ONU y las diferentes misiones de observadores, especialmente de la Unión Africana (UA) y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), una de cuyas fuerzas, la ECOMIB, está desplegada en el país desde 2012 para garantizar la transición después del último golpe de Estado de ese año.
La crisis en las altas esferas del Estado estalló en agosto de 2015, cuando el presidente José Mario Vaz destituyó a su primer ministro Domingos Simoes Pereira, jefe del Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), la formación que domina la vida política del país desde la independencia en 1974, a la que también pertenece Vaz.
La comunidad internacional mira con preocupación esta crisis, teniendo en cuenta que la elección de Vaz en 2014 supuso un regreso progresivo al orden en este país inestable a menudo sacudido por intentos de golpe de Estado, lo que ha favorecido la implantación de narcotraficantes.
Se espera que los primeros resultados sean difundidos 48 horas después del cierre.
«Vine a votar porque quiero el desarrollo de mi país. Deseo que la jornada sea tranquila», dijo Victor Pereira, de 42 años, un estadístico que trabaja para una organización internacional, desde un centro de votación de la capital, cerca del palacio presidencial.
En otro centro cercano, Adriana Moreira, especialista en gestión, aseguró por su parte que votaba «para que la situación cambie y sobre todo para que los jóvenes encuentren trabajo».
– Clima de desconfianza –
El PAIGC (actualmente con 42 escaños de 102), el Madem-G15, formado por 15 diputados del antiguo partido único al que dejaron sin mayoría, y el Partido de Renovación Social (PRS, 41 escaños), conocido por ser próximo a una parte de la jerarquía militar, esperan imponerse en los comicios.
Hasta el nombramiento en abril de 2018, gracias a la mediación de la CEDEAO), de un primer ministro de consenso, las actividades del Parlamento fueron interrumpidas durante dos años, lo que impidió aprobar los presupuestos y llevó a retrasar aún más el pago de los sueldos de los funcionarios.
El sábado, tras tres semanas de campaña que se llevó a cabo pacíficamente, a pesar del clima de desconfianza respecto a las listas electorales, varios incidentes estallaron en Gabu (este), cerca de la frontera guineana, según testigos.
Jóvenes lanzaron piedras contra una delegación del PAIGC encabezada por el primer ministro, Aristide Gomes, y el presidente de la Asamblea Nacional, Cipriano Cassama, a quienes acusaban de ofrecer dinero a mujeres y ancianos para comprar su voto, lo que el partido desmiente.
Un triunfo del PAIGC podría llevar a una nueva confrontación con Vaz, justo cuando están previstas unas elecciones presidenciales antes del final del primer semestre.
«Son las elecciones más reñidas de la historia de Guinea Bissau. Salimos de una crisis política de cerca de cuatro años y desde hace más de 20 años, ningún gobierno terminó su mandato», interrumpido por un golpe de Estado, afirmó a la AFP el analista político Rui Landim.