Hay más violencia machista y límites al aborto a raíz de la guerra, según activistas rusas
Madrid, 18 feb (EFE).- La guerra en Ucrania es “una de las manifestaciones del sistema patriarcal” y desde el inicio del conflicto hace casi cuatro años han aumentado la violencia de género y las restricciones a los derechos reproductivos de las mujeres rusas, denunció este miércoles la organización ‘Feminist Anti-War System’.
‘Feminist Anti-War System’ (sistema feminista anti-guerra) participó en la conferencia «Diálogo con el Movimiento Anti-Guerra ruso: Resistencia, estrategias del Kremlin y Solidaridad Internacional», celebrada en Madrid, en un panel junto a otros activistas rusos contrarios al conflicto para abordar la evolución del movimiento feminista antiguerra y las crecientes dificultades para operar dentro del país.
Según explicó la activista Daria Serenko, desde hace unos años existe un aumento de la violencia doméstica en Rusia, que vinculó directamente con la guerra: “Cuando un soldado vuelve del frente, a menudo regresa en un estado muy violento, y las consecuencias las pagan su mujer y sus hijos”, aseguró.
Otra de las consecuencias que ha causado la guerra, contó Serenko, es que en más de 20 regiones rusas se han impuesto limitaciones al derecho al aborto.
“El argumento es que, como el país está en guerra, las mujeres deben tener más hijos para compensar a los hombres que mueren en el frente”, afirmó Serenko.
Durante los primeros meses del conflicto, el movimiento organizó manifestaciones en más de 120 ciudades rusas y distribuyó un periódico antiguerra en varias regiones.
Sin embargo, la presión del Gobierno ruso obligó a las activistas a pasar del activismo público al clandestino, tras la apertura de expedientes penales y el incremento de la vigilancia.
“El Gobierno ruso está interesado en que aumente la distancia entre la sociedad civil y nosotras”, señaló Serenko.
En ese contexto, indicó que muchos proyectos locales se ven obligados a ocultar cualquier vínculo con la organización para evitar represalias.
Serenko también explicó que el movimiento cuenta con un grupo en Madrid y que está estableciendo contactos con iniciativas feministas en España. Entre sus objetivos figura colaborar con el Ministerio de Igualdad español y organizar una exposición sobre mujeres presas políticas en Rusia.
Por último, recordó que “la guerra empieza en casa, en la violencia de género”, y afirmó que las mujeres y las personas LGTBI+ rusas se encuentran en una situación especialmente vulnerable actualmente. EFE
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