Líder de Hizbulá dice que el límite para negociaciones con Israel es la «seguridad mutua»
El Cairo, 17 jun (EFE).- El líder de Hizbulá, Naim Qassem, aseguró este miércoles que el «límite para las negociaciones» entre Israel y el Líbano debe ser «la seguridad mutua», y llamó a aprovechar el acuerdo de paz entre Irán y EE.UU. para «expulsar» a las tropas israelíes de territorio libanés y restaurar su soberanía.
«El límite para las negociaciones con el enemigo israelí es la seguridad mutua. No hay otro límite. Ningún proyecto que se enmarque dentro del desarme prosperará, pues es la fórmula de Israel para apoderarse de todo y destruir el país», dijo durante su discurso en la inauguración de la conmemoración de Ashura -festividad chií que recuerda el martirio del imán Husein, nieto del profeta Mahoma-.
Así habló sobre las negociaciones directas que se llevan a cabo entre el Líbano e Israel mediadas por Estados Unidos y cuyo eje principal es el desarme del grupo chií libanés Hizbulá, que se opone de lleno a ello.
«¿Acaso vamos a negociar solo para darles a los israelíes lo que quieren? ¿Lo que no pudieron obtener por la guerra, lo quieren por la política? Se acabó. Intentaron su suerte y fracasaron», indicó el clérigo chií en un momento en el que se espera una quinta ronda de negociaciones que se celebrará el próximo 22 de junio en Washington.
Asimismo, pidió que se utilice el acuerdo de alto el fuego entre Israel e Hizbulá del 27 de noviembre de 2024 para lograr cinco puntos: «el cese de la agresión aérea, terrestre y marítima; la retirada de Israel de todo el territorio libanés; la liberación de los prisioneros; el retorno de la población a cada rincón del Líbano; y la reconstrucción».
Insistió en que en ese acuerdo el Ejército libanés se desplegaría «exclusivamente al sur del río Litani», y mantuvo que «no existen zonas experimentales ni zonas seguras para Israel, ni amarillas ni rojas ni verdes. Israel debe retirarse, y se retirará».
Qassem exhortó a las autoridades libanesas y a todas las partes involucradas «a consolidar el discurso de las demandas libanesas al enemigo israelí, sin vincularlas a ningún asunto interno y sin acceder a las demandas de Israel de interferir en asuntos internos».
En ese contexto, señaló que en cualquier negociación, «la demanda fundamental debe ser el restablecimiento de la soberanía libanesa», mientras hizo un llamamiento al Gobierno libanés a que asuma «su responsabilidad de unificar voces, entablar un diálogo sereno y alcanzar un acuerdo con el objetivo de expulsar al enemigo y restaurar la soberanía».
También celebró el acuerdo entre Teherán y Washington y lo consideró un triunfo iraní porque «el objetivo estadounidense era derrocar Irán y fracasó y el curso de los acontecimientos cambió».
«Ahora, el poder de Irán es considerable y tiene voz en la región y en el mundo. El equilibrio de poder se inclinará para mejor, si Dios quiere, a favor de los pueblos de la región», aseguró.
Elogió la «resistencia libanesa» pese al proyecto israelí en el Líbano de «eliminar a Hizbulá militar, cultural, política, social y popularmente», y aseguró que «han destrozado» este plan.
«No les hemos permitido matarnos, ni les hemos permitido controlar nuestra tierra y asentarse allí. No les hemos permitido realizar su proyecto del Gran Israel», zanjó. EFE
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