Líder indígena nicaragüense detenido hace más de dos años está en estado «delicado»
San José, 27 may (EFE).- El exdiputado indígena miskito Brooklyn Rivera Brayan, de 73 años y quien se encuentra detenido desde el 29 de septiembre de 2023, se encuentra internado desde el pasado 7 de marzo en la unidad de terapia intensiva de un hospital de Managua por el deterioro en sus condiciones respiratorias.
«Su condición actual es delicada, con ventilación mecánica a través de traqueotomía y alimentación intravenosa; presenta falla de múltiples órganos, hígado cirrótico e infección pulmonar activa causada por bacterias resistentes», informó este miércoles el Ministerio de Salud de Nicaragua en un informe acompañado con una fotografía en la que se aprecia su frágil situación.
Rivera, líder del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka (Yatama, que significa ‘Hijos de la Madre Tierra’, en lengua miskita) y quien fue aliado de los gobernantes sandinistas en la Asamblea Nacional (Parlamento), fue detenido antes de las elecciones regionales de marzo de 2024 cuando aún era legislador.
Después el ente electoral de Nicaragua, controlado por los sandinistas, canceló la personalidad jurídica del partido indígena Yatama bajo el argumento de que ejecutó actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación, incitando a la injerencia extranjera en los asuntos internos, delitos que son considerados traición a la patria.
A mediados de marzo pasado, fecha que coincide con su traslado de prisión a un hospital, la Embajada de Estados Unidos denunció la «crueldad del régimen» sandinista «hacia quienes se atreven a alzar la voz», y criticó que «la dictadura» de los copresidentes José Ortega» y su esposa Rosario Murillo mantenga detenidas a personas ancianas y enfermas, y como ejemplo usó el caso del exdiputado indígena.
A inicios de mayo, expertos de Naciones Unidas pidieron a las autoridades nicaragüenses que aporten «de manera inmediata» una prueba de vida del líder indígena, y subrayaron que las condiciones de detención en Nicaragua son «inhumanas».
Según el informe de salud de las autoridades, el líder indígena ingresó en prisión el 29 de septiembre de 2023 y «desde entonces ha presentado distintos episodios y síntomas propios de condiciones de salud alteradas durante varios años».
«Ante un obvio deterioro en sus condiciones respiratorias fue trasladado al hospital Fernando Vélez Paiz el 7 de marzo 2026, donde ha sido atendido», de acuerdo con la información
Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega, de 80 años, fue reelegido para un quinto mandato con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos, tras acusarlos de «golpistas» y «traición a la patria». EFE
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